El reto de convertir los recortes en Ciencia en un problema político

Uno de los principales problemas que encontramos en el sector científico, que no pasa desapercibido para nadie, es la auténtica desmovilización que padecen sus filas cuando este colectivo (científicos, técnicos, personal en formación) es azotado por el ninguneo de las instituciones: Recortes en presupuesto, redistribución de fondos, suspensión de ayudas, eliminación de contratos… Que muchos grupos de investigación han sido prácticamente desmantelados por las políticas de nuestros últimos gobiernos es algo absolutamente cierto, cientos de líneas de investigación detenidas, y miles de investigadores que han abandonado el país para muy probablemente, nunca regresar. Pero también es evidente la increíble pasividad de la sociedad ante los mismos, y especialmente, del sector científico, que parece aceptar las políticas como una suerte de ‘fenómenos meteorológicos’ que no dependen de nadie, son azarosos, que se irán como han venido y que lo mejor es no moverse demasiado para no caernos del barco en mitad de la marejada.

En mi opinión, este fenómeno tiene un origen múltiple, pero principalmente, el agente ‘desmovilizador’ puede explicarse en que la salubridad del sector científico, a día de hoy, no es un problema político.

A lo largo de la crisis hemos presenciado eventos sin parangón, en la que muchísimos problemas que antes eran únicamente de la vida privada de las personas y para nada la sociedad los sentía como un problema colectivo, se presentan hoy como un problema social, y no individual. Pensemos en los desahucios. Siempre ha habido desahucios en España, pero constituían un marcaje social para el individuo que los sufría, una vergüenza, una humillación para sí y los suyos, pero que no transcendía de la esfera privada. Años más tarde, y gracias a la incansable lucha de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, el 15M, y colectivos afines, se ha conseguido dotar al problema de una nueva identidad: ya no es un problema mío, o de mi vecino, es un problema social, un problema que nos afecta a todos, y una realidad a la que hay que enfrentarse. En definitiva, han logrado convertir un problema individual, en un problema político. La culpa ya no era tanto del desahuciado como de un sistema que ha permitido y sigue permitiendo que esta situación se dé. El desahuciado ya no se avergüenza de su condición y defiende su dignidad ante una ciudadanía que ha entendido quienes son los verdaderos culpables. Este ejemplo de la PAH, muy ilustrativo, puede extenderse a gran cantidad de movimientos sociales como la marea blanca (sanidad), la marea verde (educación), la marea naranja (servicios sociales) o el 15M (no somos mercancía en manos de políticos y banqueros), que tienen como punto en común haber logrado convertir en problema político algo que antaño no eran más que números en los Presupuesto Generales del Estado. La sociedad siente que cuando se toca la educación, la sanidad, o las pensiones, está siendo tocada la sociedad en sí misma, siente los recortes en su propio cuerpo y en su propia identidad, evidentemente se vuelca para defender lo que considera suyo. Si nos tocan a uno, nos tocan a todos.

Fotografía de la manifestación por la ciencia en Madrid, 27S 2013

Fotografía de la manifestación por la ciencia en Madrid, 27S 2013

¿Y qué pasa con la Ciencia? Pues que nosotros, los colectivos que nos agrupamos en torno a la defensa de la Ciencia e I+D+i, no hemos logrado los mismos objetivos. Bien es cierto que, por asuntos mundanos, todo el mundo necesita un médico, una escuela, y una vivienda, pero no todo el mundo necesita a la ciencia…¿o sí? ¡Claro que necesitan a la ciencia! El único problema es que no lo saben, y es absolutamente nuestro deber, el de los científicos por un lado, y el de los colectivos movilizados por la ciencia por otro, el lograr que la ciudadanía tenga muy claro que sin ciencia no hay futuro. Tenemos el objetivo de lograr que los ciudadanos sientan los recortes en ciencia como suyos, los identifiquen como un verdadero problema, les duelan, se indignen, y salgan a la calle a rechazarlos. Porque no es un problema de nuestro colectivo, es un problema social, que afecta a nuestro talento que ha de exiliarse, a nuestra capacidad de innovación, a la calidad de nuestras universidades y por supuesto, al empleo.

Vivimos rodeados de innovación científica. No hay más que salir a la calle y ver la cantidad de personas de 80 años que pasean a nuestro lado, algo impensable hace unas décadas. Las telecomunicaciones que permiten internet, smartphones, innovación en medicina, nuevos medicamentos para nuevas (y viejas) enfermedades, antaño sinónimos de muerte prematura, son hoy historia, gracias a la investigación científica. Nuevos materiales que nos hacen la vida más fácil, desde las lentillas de los ojos hasta nuestras prendas de vestir ‘sintéticas’, nuevas fuentes de energía para el futuro… La investigación e innovación científicas son fundamentales porque genera valor añadido de forma más eficiente que la mayoría del resto de áreas. Nos dicen constantemente que para ser competitivos hay que ‘’trabajar más y cobrar menos’’ lo cual sólo es cierto si aceptamos que nuestro modelo productivo no puede cambiar. Para configurar un nuevo tejido productivo es sobre todo necesaria voluntad política, algo que nuestros gobernantes no están dispuestos a asumir, atrapados en una espiral de cortoplacismo que hace imposible al país reinventarse a medio plazo. De hecho, el poco y precario empleo que se está creando en los últimos meses lo hace en los sectores de siempre: inmobiliario, construcción, servicios administrativos y turismo.

No es posible el cambio si no está articulado junto a un sistema de I+D+i fuerte y estable, dónde los trabajadores no nos veamos obligados a emigrar y puedan desarrollar su talento y formación en nuestra tierra. Además, la investigación tiene el potencial de modificar el tejido productivo del entorno a medio plazo, mediante la transferencia de conocimiento entre Universidades-Organismos Públicos de Investigación-CSIC y empresas. Haciendo de la I+D+i una prioridad nacional estamos haciendo política no cortoplacista, apostando por un país mejor más allá de los 4 años de una legislatura, apostando de verdad por las generaciones que vivirán detrás nuestra y asegurándonos mayor competitividad internacional sin necesidad de recurrir a recortes salariales. No es posible el cambio si no hace a sus ciudadanos protagonistas del mismo, también en nuestro sector. Centenares de PYMES no apuestan por la investigación en España porque, a la poca cultura científica que hemos desarrollado en este país (¡que inventen otros!) se suma la poca vocación de construir un nuevo tejido que haga a estas PYMES protagonistas del cambio. Aumento de subvenciones a PYMES que decidan investigar, cursos de formación sobre la utilidad presente y futura que aporta la I+D+i, incentivos de todo tipo para motivar a estas empresas a cambiar su forma de enfrentarse al futuro, son sólo algunas ideas que podría aportar cualquier gobierno. Cualquier gobierno, claro, que no se conforme con que sigamos siendo las playas y los bares de Europa, en lugar de su motor económico.

Parece poco, pero es muchísimo. Los países ricos no invierten mucho en ciencia porque son ricos, son ricos porque la inversión en I+D+i no ha dejado nunca de ser su prioridad.

¿De verdad nos parecen pocos motivos? El sector científico tiene que quererse y valorarse más a sí mismo, salir de su entorno cuando la situación lo requiera y contar a los ciudadanos que sin ciencia no hay bienestar, que sin ciencia, no hay futuro. Tenemos la obligación de aprovechar la ventana de oportunidad que tenemos ante nosotros para ayudar a construir una ciudadanía a la que no sólo le duela la educación, sanidad, o las pensiones, sino que sienta la ciencia como suya, como uno de los distintivos del desarrollo de un país, que se sientan orgullosos de ella y salgan a defenderla cuando desde las élites promuevan el ataque frontal al que está sometida. Convertir lo que es un problema de un pequeño sector desmovilizado en un problema político, que atañe a todos los ciudadanos, y que solo construyendo conciencia desde abajo lograremos visibilizar lo suficiente. Es un paso indispensable para lograr una sociedad comprometida, próspera y consciente de sus capacidades.

Julio Rodríguez Lavado (@JulioRLav)
Investigador Predoctoral

La peligrosa deriva de las publicaciones en acceso abierto

Algo está cambiando en la forma en que los científicos mostramos al mundo nuestros descubrimientos. Tradicionalmente, han sido las revistas científicas las encargadas de servir de plataforma para que los resultados de los laboratorios llegaran a otros colegas, así como al público en general a través de periodistas especializados, que hojeaban esas publicaciones y las recomponían para hacerlas accesibles a todo hijo de vecino. El sistema parecía funcionar correctamente, puesto que al final se conseguía el propósito: los científicos publicaban sus resultados, las editoriales lo facilitaban ganando dinero con ello y el público se enteraba de los descubrimientos más importantes.

Sin embargo, en los últimos años, este sistema ha empezado a evidenciar los múltiples defectos que tenía y que escondía cuidadosamente.

Por una parte, las editoriales se lucran gracias al trabajo gratuito y altruista de millones de científicos que ceden parte de su tiempo a revisar los trabajos de otros colegas en el sistema denominado peer-to-peer, es decir, revisión por pares. En ese sistema, dos o tres especialistas evalúan concienzudamente un trabajo científico y dan un veredicto sobre su calidad para ser publicado, proponiendo mejoras en caso de ser necesario. Pero en los últimos años, la presión por publicar se está acrecentando de forma exponencial. La competencia está empezando a ser atroz y los jóvenes científicos que a duras penas consiguen integrar las plantillas de los centros de investigación, tienen en muchos casos currículos con más publicaciones que sus colegas de generaciones anteriores y muchas más que esos mismos colegas cuando tenían su edad. El resultado es que todos los científicos recibimos cada vez con más frecuencia manuscritos para revisar y cada vez resulta más complicado conseguir que se publiquen los nuestros.

Muchos compañeros están empezando a cansarse de trabajar de forma gratuita para editoriales que ponen después precios abusivos por consultar esos mismos artículos una vez publicados, bien sea en forma de suscripciones o en el pago por lectura.

Extraído del sitio web del Journal of Diabetes - Wiley Online Library

Extraído del sitio web del Journal of Diabetes – Wiley Online Library

Así pues, cada vez más científicos rechazan revisar los manuscritos, lo que obliga a las editoriales a buscar nuevos revisores, en una cadena que cada vez se hace más larga. De hecho, algunos se han plantado y han hecho un llamamiento para no publicar o no revisar artículos en algunas de las grandes editoriales, como Elsevier.

Por otra parte, diversas instituciones financiadoras empiezan a exigir la publicación en abierto (open access) de aquellas investigaciones que han sido financiadas por ellas. Esto es particularmente importante cuando los fondos para dichas investigaciones provienen de organismos e instituciones públicas financiadas a su vez por los contribuyentes. Mediante el sistema tradicional por suscripción o pago por lectura, el contribuyente, que es a la postre el financiador de la investigación no tenía acceso a su resultado a no ser que pagara por él. Mediante el sistema de acceso abierto, cualquier persona puede tener acceso, a través de Internet, a los resultados de las investigaciones a cuya financiación ha contribuido. En este sentido, la Unión Europea obliga a publicar en abierto a partir de 2014 todos los artículos realizados con financiación del Programa Horizonte 2020. Del mismo modo, las últimas convocatorias del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación exigen la publicación en acceso abierto de los resultados obtenidos en la investigaciones financiadas con ese programa.

Extracto de la convocatoria del Plan Estatal 2015.

Extracto de la convocatoria del Plan Estatal 2015.

Algunos organismos, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han puesto en marcha repositorios institucionales para facilitar la publicación en abierto de sus científicos. En el caso del CSIC, el repositorio es Digital CSIC. Otras opciones son arXiv y su versión para biología BiorXiv.

Aunque el sistema parece mucho más justo que el anterior, adolece de numerosos defectos. En primer lugar, dado que el sistema de suscripciones pierde el sentido si cualquiera puede tener acceso libre, las editoriales se están adaptando y cuando ofrecen la posibilidad de publicar en acceso abierto exigen el pago por publicar “pay per publish” a los autores. El sistema está generando un nuevo modelo de negocio, ya que el coste por publicar (article processing charge) puede ascender hasta los $5200. Por esa razón casi todas las editoriales tradicionales ofrecen ya la posibilidad de publicar en abierto y son muchas las nuevas pequeñas editoriales que se han surgido en los últimos años, algunas con mayor prestigio y otras con menos.

La primera consecuencia de este nuevo sistema en el que se cobra a los autores por publicar es que crea una evidente desigualdad entre los investigadores de países ricos y los de los países pobres. Para reducir esta brecha algunas editoriales ofrecen descuentos e incluso la gratuidad para los científicos de países menos desarrollados. En cualquier caso, esta solución es insuficiente ya que no todas las editoriales ofrecen descuentos y en caso de hacerlo suelen ser insuficientes para los posibles de esos países. Incluso en los países más desarrollados muchos investigadores no pueden permitirse dedicar esa cantidad de fondos a la publicación en abierto.

La segunda consecuencia es que se están produciendo dos hechos simultáneos y opuestos en relación con el listón que las editoriales proponen para la publicación de manuscritos. De una parte, se rebaja el listón para la publicación en acceso abierto, ya que dado que la publicación en internet no tiene en la práctica límites físicos para la publicación de manuscritos, se produce una tendencia a una mayor aceptación de trabajos para incrementar los ingresos. La única barrera es la reducción del índice de impacto que esto podría suponer, pero que se compensa con una mayor citación de los trabajos que ahora pueden ser leídos y por tanto citados por un mayor número de científicos. Este inconveniente es más evidente en las revistas que no tienen índice de impacto. El asunto ha llevado a algún investigador a experimentar con él. El biólogo y periodista científico John Bohannon presentó un artículo científico ficticio, firmado por un autor que no existe, de una institución también ficticia, a un conjunto seleccionado de 304 revistas que publican en acceso abierto en la modalidad dorada (la mayoría de revistas y que incluye costes de publicación). En 157 de ellos, el trabajo, que contenía errores primarios, conceptuales y de interpretación, fue aceptado para su publicación, incluyendo revistas de la editorial Elsevier (más datos aquí y el artículo original aquí). Si bien la metodología empleada por ha sido duramente criticada (por ejemplo por no contar con un grupo de revistas control), puso el debate de la calidad de las publicaciones en acceso abierto sobre la mesa.

Otro caso insólito es el que les ocurrió a David Mazières y Eddie Kohler. Hartos de recibir spam de la revista International Journal of Advanced Computer Technology, decidieron enviar para su publicación el artículo titulado “Get me off Your Fucking Mailing List”, que como único contenido tenía esa misma frase repetida en cada uno de los epígrafes. Sorprendentemente, la revista decidió aceptarlo para su publicación. El pdf del artículo enviado puede descargarse aquí y la carta de aceptación es esta:

Por supuesto, para su publicación requerían un pago de $150. Merece la pena echar un vistazo a la carta de aceptación y al informe de evaluación. La situación ha llegado a tal extremo, que algunas webs muestran ya extensas listas de revistas “depredadoras” clasificadas en base a criterios establecidos.

Pero al mismo tiempo se produce una tendencia a elevar el listón para la publicación en el sistema tradicional por suscripción. En efecto, los investigadores estamos experimentando cada vez mayores dificultades para tener nuestros manuscritos aceptados. Si bien hay varios factores implicados, como los que se han subrayado más arriba, se está produciendo asimismo un fenómeno que es al menos curioso. Las editoriales están comenzando a rechazar artículos que los revisores consideran aptos para ser publicados y sugiriendo a los autores su posible publicación en revistas hermanas de la propia editorial en acceso abierto.

En mi caso particular esto ya me ha ocurrido dos veces. En la segunda ocasión fue más flagrante. Tras un proceso de revisión y corrección por hasta cuatro revisores en dos ocasiones, el editor me comunica que el manuscrito puede ser aceptado si se solventan una serie de correcciones menores que sugiere uno de los revisores.

cb00Dado que eran cuestiones de menor importancia, me dispuse raudo a resolverlas y reenvié el manuscrito a la revista. La respuesta no tardó en llegar: el manuscrito estaba rechazado con el consabido argumento de que reciben muchos manuscritos y tienen que ser muy exigentes. Cualquier científico que esté leyendo estas líneas sabe que ese es el eufemismo que las editoriales emplean para comunicar al autor que su trabajo no tiene calidad suficiente. Pero ese argumento suele emplearse en la primera etapa del proceso, no después de proponer la aceptación con cambios menores.

cb0Tras esa respuesta me use en contacto con el editor y le hice saber mi extrañeza, rogándole que me diera una explicación más detallada y que reconsiderara su decisión. Cuál no sería mi sorpresa al recibir un segundo mensaje comunicándome que ha sido un error debido a la implementación de un nuevo sistema de publicaciones al que derivan algunos de los manuscritos.

cb2Tras agradecer la información, solicité más información, ya que esto no aclaraba los motivos del rechazo. Finalmente, y después de consultar con su superior, me comunican que el manuscrito está rechazado y me sugieren publicarlo en una revista de acceso abierto en la propia editorial.

cb1Como puede verse, el factor ingresos económicos está empezando a ser más importante que la calidad de los manuscritos y de las investigaciones cuyos resultados difunden. En definitiva, la credibilidad de la ciencia es la que se ve perjudicada al dificultarse la publicación de investigaciones de suficiente calidad en el sistema tradicional, mientras que se facilita la publicación de investigaciones de calidad ínfima en el sistema en acceso abierto. Con esto no defiendo el sistema tradicional, sino que abogo por la búsqueda de nuevos modelos de publicación que sean al un tiempo confiables, transparentes y económicamente sostenibles.

En definitiva, la deriva de la publicación en acceso abierto empieza a ser resbaladiza. De continuar por esta senda, se pone en riesgo el conocimiento científico en general, reduciendo la calidad de las publicaciones y añadiendo ruido de fondo. Incluso Hitler se da cuenta del desprestigio de las revistas en acceso abierto, como puede verse en este vídeo.

Javier Sánchez Perona (@Er_Pashi)

Ciencia con Futuro estuvo presente en el ”Foro por el Cambio”, organizado por Podemos

Ciencia con Futuro hemos estado hoy presentes en el ”Foro por el Cambio” organizado por la formación Podemos en la mesa de Ciencia Investigación y Universidad. Nos han acompañado compañeros de la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI/Precarios), la COSCE, CRUE, y muchos divulgadores y científicos a título individual.

Nos ha tocado hablar sobre el problema de la financiación de la I+D+i, y hemos querido hacer hincapié, como movimiento social que somos, que la principal autocrítica para nosotros y otros colectivos afines es no haber logrado ”convertir los recortes en ciencia en un problema político que afecta a todos” como sí lo ha conseguido con sus respectivas reivindicaciones la Marea Verde o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Hasta que los ciudadanos no sientan de verdad la ciencia como parte inherente a sus vidas, no se sentirán atacados cuando la recorten. Tenemos mucho trabajo por delante.

Nos encantaría que otras formaciones políticas nos llamaran a nosotros y al resto de colectivos para hacerles llegar las demandas de la sociedad civil, e invitamos a todos los partidos a crear espacios de debate como este, en el que sin duda estaremos también presentes, pues nuestro objetivo es influir en la política científica independientemente de quién legisle.

CCFForoCambio

Analizamos las propuestas de I+D en los programas para las Elecciones Andaluzas 2015

Tal y como hicimos antes de las elecciones al Parlamento Europeo 2014, y dado el éxito que tuvo la iniciativa, hemos querido de nuevo analizar las propuestas para I+D+i de los programas electorales de los partidos que se presentan a las Elecciones al Parlamento Andaluz 2015, que tendrán lugar el próximo domingo, 22 de marzo.

Si bien las actividades de Ciencia Con Futuro no están restringidas a la Comunidad Autónoma Andaluza, no podemos negar que nuestro primer marco de actuación ha sido siempre Andalucía, que es la región de procedencia o donde trabaja la mayor parte de nuestros miembros. Por otra parte, consideramos que las elecciones andaluzas suponen la antesala de un ciclo electoral, cuyos resultados van a afectar a otras comunidades autónomas y a las elecciones generales que tendrán a lugar a final de año. Estaríamos encantados de realizar el mismo análisis para el resto de comicios autonómicos, pero nos resulta inabordable. De todos modos, animamos a nuestros seguidores a que lo realicen y, si así lo desean, les damos el espacio en nuestro blog para publicar los resultados.

Desde 2010, el sistema español de I+D+i, así como los respectivos sistemas autonómicos, han sufrido un enorme varapalo, del que tardarán muchos años en recuperarse. Por eso, creemos que es esencial conocer cuáles son las propuestas en materia de I+D+i para la próxima legislatura de los partidos que aspiran a representarnos y poder evaluar sus intenciones en la recuperación del sistema científico.

Como hemos hecho en anteriores ocasiones, queremos reiterar que Ciencia Con Futuro tiene carácter apartidista, así que no es nuestra intención promover el voto por ningún partido en concreto. Sin embargo, sí nos parece que podemos ayudar a tomar la decisión, al menos en lo que respecta a las posturas de los distintos en materia de I+D+i. Pensamos que los ciudadanos tenemos que tomar parte activa en nuestra relación con las instituciones y que el primer paso que tenemos que dar es precisamente decidir con responsabilidad en quién depositamos nuestra confianza.

Queremos aclarar que a estas elecciones al Parlamento Andaluz se presentan 24 candidaturas, de las cuales hemos analizado 7. La selección se ha realizado bajo los siguientes criterios:

1. Candidaturas que se presentan en todas las provincias andaluzas.

2. Candidaturas que tienen, o han tenido, representación en el Parlamento Andaluz.

3. Candidaturas de nueva formación que están teniendo gran repercusión mediática.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, hemos seleccionado los siguientes partidos:

Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Izquierda Unida (IU), Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Podemos, Ciudadanos (C’s) y Partido Andalucista (PA).

Hemos realizado el análisis desde dos puntos de vista. Por un lado, hemos recopilado las propuestas de los partidos en diferentes temas relacionados con las políticas de I+D de tipo transversal (Tabla1) y sectorial (Tabla2).

Por otra parte, hemos cuantificado el número de páginas dedicadas (solo se contabilizan las páginas de las secciones específicas de I+D+i) y las propuestas concretas que los partidos hacen en la materia, y las hemos relativizado en función del número de páginas totales y propuestas totales, con el objetivo de señalar la importancia que los partidos dan a la I+D+i en el conjunto de su programa.

No se han contabilizado aquellas propuestas excesivamente vagas o ambiguas. Nos referimos a propuestas del tipo “impulsaremos la investigación” o “desarrollaremos las medidas necesarias” o “crear las condiciones para…”, sin especificar de qué manera se realizarán esas actuaciones. Este tipo propuestas difícilmente pueden incumplirse y complican el seguimiento de su cumplimiento por la ciudadanía.

Estos son los resultados:

Número de páginas dedicadas a I+D en los programas electorales.

Número de páginas dedicadas a I+D en los programas electorales.

Ratio entre el número de páginas dedicadas a I+D en los programas electorales y número de propuestas totales.

Ratio entre el número de páginas dedicadas a I+D en los programas electorales y número de páginas totales.

Como podéis ver, Podemos y PP son los partidos que más páginas específicas dedican a I+D+i, aunque son solo dos. Sin embargo, dado el número tan elevado de páginas que tienen sus programas, el ratio de páginas dedicadas a I+D+i por páginas totales es similar al de UPyD. En cambio, C’s y PA no tienen secciones específicas para I+D+i en su programa.

Número de propuestas en materia de I+D en los programas electorales.

Número de propuestas en materia de I+D en los programas electorales.

Ratio entre el número de propuestas dedicadas a I+D en los programas electorales y número de propuestas totales.

Ratio entre el número de propuestas dedicadas a I+D en los programas electorales y número de propuestas totales.

En relación al número de propuestas específicas, Podemos destaca con 23, quedando UPyD en segundo lugar con 14 e IU en tercero con 13. Los partidos que menos propuestas hacen son C’s y PA, con 6 y 4, respectivamente. La diferencia entre Podemos y el resto de partidos es mayor en el cálculo del ratio entre el número de propuestas dedicadas a I+D+i y el número de propuestas totales, aunque solo sobrepasa ligeramente el 5% de las propuestas totales. Podemos es, además, el partido que hace propuestas más concretas y cuantificables (presupuestos, carrera investigadora), mientras que PP y PSOE tienen las propuestas más imprecisas.

A continuación hacemos un resumen de las propuestas de cada uno de estos partidos, según áreas temáticas. Más abajo podréis encontrar enlaces a los programas electorales completos de cada partido.

Presupuesto en I+D

Solamente tres partidos proponen incrementos cuantificables en el gasto en I+D+i. Teniendo en cuenta que Andalucía parte de un gasto del 1,06 % de su PIB, el partido más ambicioso es el Partido Andalucista, que propone triplicar el presupuesto hasta el 3 % PIB, que es el objetivo de la UE para 2020. En Podemos tienen en cuenta esa cifra, pero asumen un incremento en la legislatura hasta el 2 % del PIB, que es la media europea en la actualidad, llegando hasta el 1,24 % (media española) en el primer año. A esa cifra se aproxima el PSOE, que propone un incremento del 20 % sobre el gasto actual, pero para toda la legislatura.

C’s e IU proponen un incremento del presupuesto, pero no lo cuantifican. UPyD apuesta por presupuestos estables y el PP se compromete a pagar los fondos que se adeudan en los Proyectos de Excelencia de la Junta de Andalucía.

Carrera Científica

Cuatro partidos hacen propuestas concretas sobre la carrera científica: IU, Podemos, UPyD y PSOE, aunque IU se limita a abordar la desaparición de la figura del becario y PSOE al área de biomedicina. Tanto UPyD como Podemos proponen medidas para recuperar el talento exiliado y fomentar la movilidad. En este sentido, Podemos concreta más las medidas, ya que su propuesta incluye un plan de estabilización con contratos de 3 años tras el desplazamiento, mientras que UPyD se limita a “favorecer” su estabilización. Como novedad, Podemos propone establecer un plan de jubilación anticipada y voluntaria para investigadores a partir de los 60 años, que facilite el ingreso al sistema de personal más joven.

I+D Pública

Estos mismos partidos (Podemos, IU y UPyD) son los únicos que se comprometen con medidas concretas en materia de I+D pública. IU y Podemos proponen desarrollar y fortalecer centros de investigación públicos para impulsar la investigación aplicada, en el caso de Podemos en temas de interés para Andalucía. Podemos, además, asegura que blindará los presupuestos para la I+D pública y se compromete a constituir un consenso nacional para ello. El interés de UPyD se centra en fortalecer el papel del estado como coordinador y responsable.

Publicaciones científicas

Solo IU y Podemos tienen propuestas sobre publicaciones y ambos partidos en el sentido de salvaguardar el interés público en los resultados científicos que se hayan obtenido con fondos públicos. IU, además, propone regular el sistema de patentes para evitar la “privatización” del conocimiento, mientras que Podemos se compromete a crear un repositorio andaluz de publicaciones científicas en acceso abierto.

Transferencia de conocimiento

Todos los partidos, excepto C’s y PSOE, tienen propuestas sobre transferencia de conocimiento. Las propuestas de UPyD y PA son ambiguas y se limitan a impulsar la colaboración entre investigación pública y empresa. IU apuesta por el control público de esa transferencia, mientras que para el PP la transferencia tiene que ir dirigida al crecimiento económico empresarial. Este partido propone, además, la creación de un repositorio de soluciones innovadoras aplicadas. Podemos centra su atención en los beneficios de la transferencia a las PYMES.

Competitividad y empresa

Casi todos los partidos, excepto C’s y PA tienen propuestas sobre este apartado, aunque destaca el PP por su número de propuestas. Este partido propone incentivar la contratación de doctores en empresas, impulsar las investigaciones de riesgo en empresas, así como un Programa de Compra Pública Innovadora. UPyD apuesta por incrementar la competitividad en las empresas y la participación accionarial de los investigadores en ellas. IU propone incentivar las actividades de I+D+i en las empresas, pero asegurando que el beneficio quede en Andalucía. Algo similar propone Podemos, pero apostando por proyectos que estén fundamentados por la sostenibilidad y la igualdad. El PSOE, por su parte, se compromete a creación de 37 espacios de innovación y a impulsar los parques tecnológicos.

Financiación y fiscalidad

UPyD, PSOE y PP proponen beneficios fiscales para las empresas que inviertan en I+D+i. El PSOE va más allá y se compromete a desgravaciones fiscales para contribuyentes que hagan donaciones a la I+D+i. En este sentido, el PP propone una ley de mecenazgo para regular estas donaciones.

Democracia y gestión

Solamente el PP tiene propuestas acerca de la gestión de I+D+i y lo hace para proponer la reordenación de la Agencia IDEA.

Evaluación de la investigación

Podemos, UPyD y PP abordan el problema de la transparencia en la gestión y evaluación de los fondos públicos en I+D+i y en la contratación de investigadores. Los tres partidos proponen incrementar la transparencia, pero el PP, además, hace hincapié en promover el carácter competitivo de los mecanismos de concursos para proyectos de investigación.

Igualdad y conciliación

Solamente Podemos aborda medidas para facilitar la conciliación laboral e incrementar el número de mujeres en los centros de investigación.

Propuestas sectoriales

En la Tabla 2 podéis ver propuestas en áreas concretas. La mayor parte de los partidos proponen medidas en las áreas de medioambiente, sociedad, energía y biomedicina. IU es el partido que hace más propuestas para áreas específicas, siendo el único que incluye medidas sobre I+D militar, experimentación animal y estudios sobre lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.

CONCLUSIONES

Al estudiar los programas presentados, lo primero que nos llama la atención es que hay un partido que sobresale en número de propuestas y en la importancia relativa de la I+D+i en su programa, y es Podemos. Merece la pena destacar el esfuerzo realizado por este partido, que era uno de los que menos priorizaba la I+D+i en su programa electoral para las elecciones al Parlamento Europeo el año pasado. UPyD, IU, PP y PSOE tienen un número similar de propuestas, siendo las de estos dos últimos las menos concretas. Destacados en negativo quedan C’s y PA, que tienen muy pocas propuestas y ninguna página dedicada exclusivamente a I+D+i. El caso del PA es especialmente curioso porque es el que hace la propuesta de incremento del gasto en I+D+i más ambiciosa de los siete, pero luego no desarrolla en el programa las medidas en las que se verá reflejado dicho incremento.

Llama la atención el tímido apoyo a la I+D pública, ya que solo IU y Podemos hacen propuestas concretas en este sentido y se comprometen activamente con el aseguramiento de las publicaciones en abierto que han sido financiadas con fondos públicos. El compromiso con la ciencia pública de UPyD queda relegado a definir el papel de coordinador y corresponsable del estado. Estos tres partidos, y parcialmente en PSOE, son los únicos que tienen propuestas específicas en relación con la carrera investigadora, aunque Podemos destaca entre ellos, ya que un tercio de todas sus propuestas están encaminadas a mejoras en este asunto. En cambio, los aspectos relacionados con la competitividad, la empresa y la transferencia de conocimiento son abordados en mucha mayor profusión y con más detalle por UPyD, PP y PSOE.

En definitiva, se aprecia un creciente interés en algunos partidos por dar más importancia a las políticas de I+D+i en sus programas electorales. Sin embargo, la mayoría priorizan otras políticas más que las de I+D+i, a las que dedican bastante más espacio. La prueba es que el partido que más esfuerzo ha dedicado es Podemos y representa poco más del 5% de todas sus propuestas, quedando el resto por debajo del 3% de las suyas propias.

Seguimos pensando que mientras los partidos políticos no actúen con decisión en la puesta en marcha de nuevas políticas de I+D+i, España y, en particular, Andalucía seguirán manteniendo el secular retraso en desarrollo en relación con los países en los que se quieren ver reflejadas.

Para finalizar, queremos recordar a los partidos políticos que buscan representarnos, que Ciencia Con Futuro ha elaborado un borrador de propuestas, que está a su disposición, para que las conozcan, las discutan y, si lo consideran conveniente, integrarlas en sus programas. Por el momento, solamente Podemos y el PA se han dirigido a nosotros para conocer nuestras propuestas, pero esperamos que el resto de partidos también lo hagan. Estaremos encantados, no solo de ofrecérselas, sino de reunirnos con ellos para explicárselas y debatirlas.

PROGRAMAS ELECTORALES

Haced click en los logos para descargar los programas en pdf.

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La Fundación Cotec dedica 100 veces más fondos a restaurar la imagen del rey Juan Carlos que al programa científico ComFuturo

El pasado 25 de febrero analizábamos la primera convocatoria del programa ComFuturo de colaboración CSIC-empresas para la contratación de científicos, y concluíamos que era poco más que una tomadura de pelo: un lavado de cara del CSIC y de las grandes empresas.

Aunque la información casi ha desaparecido de su web, en su presentación de hace algo más de un año, se anunciaba que casi cincuenta empresas participarían en el programa, la mayoría de ellas reunidas en la Fundación Cotec. Finalmente, han sido solo siete las empresas que han contribuido a trece contratos, aportando menos de 66000 euros netos por contrato. Es decir, aproximadamente 858000 euros en total.

El día 1 de marzo, José Antonio Navas, publicaba en el blog de El Confidencial que la Fundación Cotec va a destinar al menos 100 millones de euros para “impulsar la restauración pública” del rey Juan Carlos. Es decir, que las empresas de la Fundación Cotec dedicarán 100 veces más fondos más a restaurar la imagen del rey Juan Carlos que al programa científico ComFuturo.

Esto es irónico, ya que la Fundación Cotec tiene como objetivo contribuir a promover la innovación tecnológica y a incrementar la sensibilidad social por la tecnología y no mejorar la imagen pública de reyes tras su abdicación. Pero claro, es comprensible que sea así ya que la Fundación se creó a “sugerencia” del propio Juan Carlos I.

Más irónico si cabe, es que el Programa ComFuturo es un compromiso público-privado
con la ciencia y el futuro, según reza en su convocatoria. Tras la noticia de ayer, parece claro que las empresas de la Fundación Cotec están al menos cien veces más comprometidas con el rey Juan Carlos que con la ciencia y su futuro (el de la ciencia, claro, por el suyo no habremos de preocuparnos).

Para finalizar debemos recordar que en la Fundación Cotec se encuentran las mayores empresas españolas, pero no debemos dejar de resaltar que su presidenta es Cristina Garmendia, que fue ministra de ciencia e innovación en el gobierno de Zapatero y responsable del primero de los recortes a la I+D pública desde el comienzo de la crisis. Tampoco debemos dejar de recordar, que son miembros de la fundación gobiernos autonómicos como la Junta de Andalucía, la Junta de Extremadura, la Junta de Castilla-La Mancha, el Gobierno de Aragón, la Xunta de Galicia, la Comunidad de Madrid, el Principado de Asturias y el Gobierno de Murcia, entre otras instituciones públicas.

El Programa ComFuturo del CSIC: una tomadura de pelo (como eseperábamos)

Hace aproximadamente un año, el CSIC y la Fundación General CSIC presentaron el Programa ComFuturo que, en palabras del Presidente de la institución, tenía por objetivo ni más ni menos que retener en el sistema español de ciencia y tecnología a los jóvenes investigadores más brillantes. El programa se propone como solución a las limitaciones presupuestarias  en el CSIC, que han determinado la cancelación de sus programas de incorporación de jóvenes científicos –becarios o contratados – , con notable disminución de estos imprescindibles efectivos. Además, la situación de los jóvenes investigadores es especialmente preocupante, registrándose numerosos abandonos de la carrera científica o expatriaciones forzadas para poder desarrollar su vocación y capacidades en otros países. Estos textos se recogen de forma literal en el folleto de información del programa.

El programa apela al compromiso de las empresas con la I+D para que sean estas las que se ocupen de su financiación, ya que la colaboración público – privada en ComFuturo favorece el posicionamiento estratégico de las empresas, que acceden a nuevo conocimiento y al mejor talento joven, a la vez que acreditan su compromiso con el futuro.

Desde Ciencia Con Futuro hicimos una valoración del programa, que podéis ver aquí. El dicha valoración poníamos en duda la eficacia del programa por varios motivos, que pasamos a resumir:

  • El programa no asegura un número de científicos contratados, que dependerá de las necesidades de las empresas participantes.
  • Está dirigido solamente a investigadores postdoctorales e ignora las necesidades de los centros de investigación de investigadores en formación y técnicos de laboratorio.
  • Solo se financiarán investigaciones que beneficien a las empresas.
  • Los importes serán muy reducidos, tanto para salario como para investigación, impidiendo la contratación de científicos de excelencia.
  • La empresa podrá deducir el 35% de lo aportado del impuesto de sociedades, o de otro modo, que en realidad, el 35% provendrá de fondos públicos.
  • Solamente se empleará un 4% a “gastos de gestión” que entendemos que se refiere a costes indirectos. Es decir, contratos más baratos para las empresas.
  • Está dirigido a las grandes empresas españolas, reunidas en la Fundación Cotec y no a las PYMES.

Terminábamos la evaluación considerando que el programa no es más que un lavado de cara del CSIC y de las grandes empresas, muchas de ellas acusadas de evadir impuestos y otros delitos.

Ahora, un año después, se ha abierto la primera convocatoria pública de ComFuturo y podemos hacer una evaluación más realista sobre el programa.

1. Finalmente, serán 13 los contratos que se realizarán en el marco del programa ComFuturo, y eso pese a que a la puesta del largo del programa asistieron representantes de 50 empresas, nada menos. Difícilmente conseguirá con tan reducido número de contratos resolver el problema de la falta de oportunidades de los jóvenes científicos españoles. Recordemos que la defenestración del Programa Junta para la Ampliación de Estudios (JAE) provocó que alrededor de 950 jóvenes acabaran su vinculación con el CSIC, según recordaba el propio Lora-Tamayo. ¿Es esa la solución que el Presidente del CSIC pretende dar a los abandonos de la carrera investigadora?

2. Aunque se había anunciado que el programa estaba enfocado a jóvenes doctores, en la convocatoria se especifica que solo podrán acceder a ella aquellos que tengan un mínimo máximo de 12 años experiencia posdoctoral. Es decir, a la edad de terminación de la tesis doctoral, se podría añadir hasta 12 años. De acuerdo con la última Encuesta sobre Recursos Humanos sobre Ciencia y Tecnología, de 2009, la edad media del recién doctorado es de 35 años para hombres y 33 para mujeres. Si a esas edades les sumamos los 12 años que indica la convocatoria es más que evidente que el programa no va a incorporar a jóvenes científicos. Por el contrario, se contratará a personas de más de cuarenta años que deberían haber estado consolidados desde hace tiempo y a los que se les ofrecerá un magro contrato por tres años. Esas personas deberían ser estabilizadas para que puedan realmente contribuir con su conocimiento y su talento al sistema científico español.

Por otro lado, ¿qué ocurre con el resto de doctores? ¿Estos sí han de resignarse al exilio? ¿Y los investigadores en formación? ¿Y los técnicos de laboratorio? La indignación por el desprecio que se causa a algunos de estos compañeros, ha llevado a iniciar una recogida de firmas como forma de denuncia.

3. Ya decíamos hace un año que estimábamos que el sueldo neto para los “mejores doctores, vengan de donde vengan” rondaría los 1200-1400€ brutos, lo que se confirma, ya que la convocatoria indica que el salario máximo bruto es de 31600€,de donde hay que deducir la cuota patronal a la Seguridad Social además de las cargas impositivas correspondientes.

4. El programa contempla una dotación destinada al desarrollo de los proyectos de investigación, que son calificados como proyectos de investigación originales, innovadores y con alto nivel de aplicabilidad, que den respuesta a los grandes retos científicos, tecnológicos y sociales. La cifra final para esos proyectos es de nada más y nada menos que de 10000 euros anuales. Probablemente, la web de presentación del programa habrá costado bastante más que eso.

5. Como ya hemos comentado, de 50 empresas participantes en un principio, solamente se van a formalizar 13 contratos. ¿Acaso los beneficios que van a recibir no son suficientes? Entre las ventajas que obtendría la empresa como compensación a su compromiso con la I+D, en la presentación del programa de hace un año, se incluía un beneficio fiscal del 35% de la aportación. Finalmente, la convocatoria indica que será un 40%. Es más, de acuerdo con la convocatoria, la mitad de la dotación anual para el desarrollo del proyecto será aportada por el CSIC. En definitiva, el coste total de cada uno de los contratos será de 124800 euros por los tres años, de los que la empresa únicamente tendrá que aportar 65880, un 52,8%, una vez descontado el beneficio fiscal y la parte con la que contribuye el CSIC. Ese es el compromiso por el futuro, la I+D y los jóvenes españoles. Recordemos que estamos hablando de empresas que tienen beneficios de miles de millones de euros cada año.

6. Uno de los principios rectores del programa es una evaluación transparente, independiente y objetiva de las candidaturas. Sin embargo, en la convocatoria no se indica cómo se van a establecer los paneles de evaluación, ni por quiénes se van a configurar. Tampoco se indica quién constituirá el jurado que tomará la decisión final. Más indignante, si cabe, es que el fallo de ese jurado será inapelable y que no se harán públicas las evaluaciones. ¿Dónde están la transparencia, la independencia y la objetividad?

7. Si no se incrementa la financiación publica de proyectos de investigación, la implementación de programas de este tipo, financiados por empresas, pone en riesgo el desarrollo investigaciones que no tengan un rendimiento económico a corto plazo. La prueba de que esto es así, y se agravará en el caso de aprobarse una ley de mecenazgo con las características de ComFuturo, es que en este programa, de los 13 contratos, solo 8 son para proyectos de temática general y los otros 5 para proyectos que son del interés especifico de las empresas contratadoras.

En definitiva, el programa es un fracaso en sí mismo, una tomadura de pelo a todos los jóvenes científicos que pasan por dificultades y que están teniendo que emigrar a otros países, llevándose el talento y la formación adquirida en España. El programa ComFuturo no es más que un lavado de cara del CSIC y de las grandes empresas, apoyada por los medios de comunicación estatales, como se puede ver aquí y aquí.

Es una pena que compañeros científicos se hayan prestado a esta tomadura de pelo cediendo su imagen en vídeos propagandísticos como este, incluyendo a algunas de las más reconocidas, como Margarita Salas.

Por otra parte, el fracaso del Programa ComFuturo pone en evidencia que el compromiso del sector privado español con la ciencia es prácticamente nulo, como ya hemos denunciado en otras ocasiones. Definitivamente, nos queda claro que no podemos confiar en las empresas para que tomen las riendas de un cambio de modelo económico basado en la I+D y que tendrá que ser, otra vez, el sector público el que se haga cargo. Asimismo, se pone en evidencia que la retórica del mecenazgo privado es falsa y que el apoyo que las empresas dan a la ciencia es solo de cara a la galería.

Hacemos extensible esa falta de compromiso por la ciencia al Presidente del CSIC y a la Secretaria de Estado de I+D+i y les exigimos que restituyan el Programa JAE en los términos de antes de la crisis. Además, exigimos que se incrementen el número de plazas de científicos titulares y de las demás categorías profesionales en la institución hasta copar las necesidades reales del sistema español de I+D+i.


Edit (26/02/2015): Gracias a un comentario, nos hemos percatado de un error en el texto. La convocatoria especifica que el máximo tiempo a contar desde la lectura de la tesis doctoral es de 12 años. En cualquier caso, si la media de edad se sitúa entre los 33 y los 35 años para los recién doctorados, los contratados seguirán siendo excesivamente mayores, por lo que deberían optar a contratos de estabilización laboral.

Muchas gracias por el comentario, Marcos.

Presupuestos del Estado 2015: Más dinero para I+D… militar

Hace algo más de dos años, Ciencia Con Futuro se manifestó a las puertas del Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, donde se celebraba el Congreso de Bioquímica y Biología Molecular (22nd IUBMB – 37th FEBS). En esa ocasión tuvimos la oportunidad de entrevistarnos con Carmen Vela, Secretaria de Estado de I+D+i. Durante la reunión, expusimos nuestras quejas sobre los recortes que su gobierno estaba realizando el I+D+i. Uno de nuestros compañeros preguntó a la Sra. Vela por qué se recortaba en ciencia y no en gastos militares. La Sra. Vela respondió que también se estaba recortando en gastos militares y que tenían grandes dificultades en los cuarteles.

Esta semana se han publicado los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2015. Tal y como esperábamos, porque ha sido la tónica del gobierno de Rajoy desde que el gobierno de Zapatero inició los recortes en I+D en 2009, la partida para ciencia pública ha vuelto a reducirse (7 millones de euros). De nuevo, el 60% de la partida se la llevan los gastos financieros, que en muchos casos no se consumen y son devueltos. En 2012, por ejemplo, quedaron sin ejecutar el 45% de los fondos de esta partida. A pesar de esto, el gobierno afirma en el libro amarillo de los PGE 2015 que en los últimos años se han aproximado los recursos públicos del sistema de I+D+i a la media comunitaria. Así, con descaro. Hay que recordar que España destinó un 1,30 % de su PIB en 2012 a I+D, mientras que en 2010 fue el 1,40% y que la media de la UE pasó en esos años del 2,00% al 2,06%.

Si bien ése sería el gasto total del estado, no solo el público, sabemos que el sector privado invierte menos en I+D y que dicho gasto se ha reducido también durante la crisis. No solo eso, en un capítulo posterior del libro amarillo, se afirma que la partida de I+D pública se incrementa este año un 1,3% respecto del año pasado, cuando la realidad es que pasa de 2250 millones en los PGE 2014 a 2243 en los PGE 2015, como han señalado ya en Materia.

Pero ahí no queda todo. La Sra. Vela había prometido un incremento del presupuesto en I+D+i para el año que viene. Y ayer, lo anunció el gobierno: un 4,8%. Pero la sorpresa fue comprobar que el gasto en I+D civil se incrementa solo en un 1,3%. ¿De dónde sale el incremento entonces? Pues de la partida para I+D militar, que aumenta un 43%, pasando de 506,84 millones de euros en 2014 a 726,76 millones en 2015. Así pues, no podemos negar que Carmen Vela tenía razón, hay un aumento de la partida en I+D para el año que viene, ¡pero para gastos militares! Más aún, el presupuesto para I+D militar en los PGE 2013 fue 363,38 millones. Es decir, en dos años los investigadores del Ejército van a duplicar su presupuesto (un 100% exacto), mientras que los que trabajamos en la I+D pública lo tenemos congelado.

De todos modos ya sabemos que los gastos militares, diga lo que diga la Sra. Vela son una prioridad para este gobierno. Año tras año, y generalmente en verano y de tapadillo, el ejecutivo dispone partidas extraordinarias para ello. En agosto de 2014, por ejemplo, se aprobó un crédito extraordinario de 883 millones para armamento. ¿Será para pagar aparatitos de guerra que compró Aznar como afirma Ignacio Escolar? Recordemos que el presupuesto del CSIC para todo el año es de aproximadamente 600 millones y que, de nuevo, en los PGE 2015 queda congelado (al igual que las becas para investigación), aunque eso suponga el riesgo de colapso que vivimos en 2013.

En definitiva, más de lo mismo, pero cada vez con más descaro.