Balance de las Marchas por la Ciencia

El pasado sábado 22 de abril, tuvieron lugar las Marchas por la Ciencia en más de 600 ciudades del mundo. El objetivo de esas marchas eran poner de manifiesto la necesidad de anteponer el conocimiento científico a las políticas de los gobiernos, particularmente el de Estados Unidos, presidido por Donald Trump.

En España se celebraron finalmente actos en al menos seis ciudades, Madrid, Barcelona, Girona, Granada, Valladolid, además de Sevilla. Los objetivos en España eran sumarse a la gran movilización internacional, apoyando y solidarizándonos con las problemática expuestas desde Estados Unidos. Además, parecía una buena oportunidad para coordinar y movilizar a los diferentes colectivos que han surgido recientemente o que llevamos ya unos años trabajando, en una campaña de apoyo a la ciencia española.

Marcha por la ciencia en Sevilla. Cabecera en la Av. de la Constitución.

Desde Ciencia Con Futuro queremos poner de relieve las dificultades que surgieron en la organización de las marchas en España. El primer grupo promotor, que no pertenecía a ningún colectivo concreto, se vio superado y requirió la colaboración de los colectivos que ya llevamos un tiempo trabajando por la defensa de los valores de la ciencia en España. Tras varias semanas y ante la posibilidad de que en España no se celebraran las marchas, conseguimos el reorganizarnos entre varios grupos para ponernos a la tarea. Sin embargo, el tiempo que quedaba disponible era poco, lo que puede haber influido en la efectividad de la organización. Finalmente, las marchas lograron un considerable alcance mediático, sobre todo en los últimos 7-10 días. Es probable que el impacto hubiera sido mayor con mayor coordinación y más tiempo de preparación y si la actualidad mediática no se hubiera visto afectada por los casos de corrupción que saltaron a la luz en los días previos.

En cualquier caso, y dadas las dificultades mencionadas, desde Ciencia Con Futuro valoramos las marchas, tanto en España como globales, como un rotundo éxito para la ciencia. Ha sido un hecho sin precedentes que científicos de todo el mundo marchen al unísono con los mismos objetivos en todos los rincones del Globo. En España, el éxito es también razonable, dadas las dificultades que hemos experimentado en otras ocasiones para movilizar al colectivo científico. Aún así, la participación de 300-500 personas en Sevilla, unos 1000-3000 en Madrid y entre 300-500 en Barcelona nos parecen insuficientes dados los desafíos a los que la ciencia española se enfrenta.

Marcha por la ciencia en Sevilla.

En ese sentido, pensamos que sería muy importante crear una coordinadora científica donde se incorporen representantes de los distintos colectivos y sindicatos y otras organizaciones para llegar a más personas, al modo de Carta por la Ciencia o la Marea Roja. Para que dicha acción coordinada pueda promocionar un cambio significativo en la relación entre Ciencia y sociedad española, creemos necesario comenzar por objetivos concretos, medibles y alcanzables. Desde Ciencia Con Futuro planteamos los siguientes como base de discusión:

  1. Conseguir que los partidos políticos reconozcan la validez del conocimiento científico como fuente de inspiración de políticas públicas. Este objetivo debe plasmarse en el nombramiento de “Consejeros Científicos” encargados de evaluar que las propuestas de los partidos se basen en datos empíricos.
  2. Como consecuencia natural del reconocimiento de valor del conocimiento científico, el gobierno deberá dotarse de una “Oficina Científica” (a inspiración y al mismo nivel de la Oficina Económica de La Moncloa).
  3. Incorporar el discurso científico en las políticas públicas es del todo insuficiente sin la despolitización de las instituciones científicas nacionales, los presidentes de la AEI y del CSIC pasarán a ser nombrados por las Cortes Generales y no por el gobierno entre candidatos propuestos por los partidos e instituciones (Instituto de España, CRUE, COSCE etc.). Los candidatos presentarán proyectos de acción plurianuales y serán evaluados por los parlamentarios.
  4. Reforzar la comunicación de la Ciencia mediante un pacto nacional por la divulgación, que refuerce el reconocimiento de la actividad de divulgación de los investigadores, exija a los OPIs la contratación de personal de comunicación y apueste por mejorar la cultura científica en la educación y en los medios públicos.
  5. Reconocimiento del papel del personal de apoyo en los OPIs, de manera que se destierre la visión simplista del “investigador-orquesta” en favor de una visión de equipo en la actividad científica.

Estos objetivos son un punto de partida para un cambio de paradigma en el sistema español de Ciencia e Innovación. Seguramente habrá puntos importantes, y hasta urgentes, que se nos habrán quedado fuera. Muchos echarán de menos las tradicionales reclamaciones de mejor financiación y de implantación de una carrera investigadora meritocrática. No nos olvidamos de esos temas, pero las Marchas pretendieron reforzar la unión de comunidad científica y sociedad civil en aras de un progreso sostenible en libertad. Creemos que esa es una necesidad imperiosa y  urgente. Y que los objetivos más corporativos se pueden lograr de manera natural si la clase política se rinde a incorporar sin reservas el conocimiento científico en la política y a despolitizar la gestión de la Ciencia española.

En un día como hoy, primero de mayo, no podemos dejar de recordar la precariedad a la que siguen estando sometida gran parte de la comunidad científica española, y en particular la más joven. Queremos hacer una mención especial a los compañeros y compañeras que tuvieron que emigrar y que están dando lo mejor de sí para beneficio de otros y no de sus conciudadanos que tanto esfuerzo invirtieron en su formación.

Recordamos que un país sin ciencia es un país sin futuro.

Ciencia Con Futuro

La trampa de los Presupuestos 2017: descubre por qué el gobierno vuelve a estafar a los científicos

En el día de ayer, todos los grandes medios se hicieron eco del borrador de Presupuestos Generales del Estado (PGE) que el gobierno ha publicado para que sea debatido en el Congreso de los Diputados. En lo referente a I+D+i, los medios anunciaban (algunos de ellos a bombo y platillo, véase imagen adjunta) una subida del 4,1% respecto del presupuesto del año anterior. Sí, parecía una buena noticia después de tantos años de recortes y presupuestos congelados. ¿A qué podría deberse? ¿Tenemos que agradecérselo al papel que está jugando Ciudadanos? 

Publicado en la edición digital del diario EL Mundo el 4/4/2017

Como en Ciencia Con Futuro no nos fiamos de nuestros representantes políticos, antes de lanzar las campanas la vuelo decidimos analizar con un poco más. Como se puede apreciar en el gráfico siguiente, la inversión del estado en I+D+i (otros prefieren llamarlo “gasto”) se ha mantenido más o menos constante desde el año 2013, después de los sucesivos recortes realizados por los gobiernos del PSOE (años 2010 y 2011) y el PP (2012 y 2013). De hecho, se puede ver un ligerísimo incremento en los últimos años. Por otra parte, esta partida se divide en dos grandes grupos: la partida para I+D+i civil y la partida para I+D+i militar. En el gráfico se aprecia que la partida de I+D+i militar ha continuado su lento pero inexorable declive, mientras que la partida civil se sostiene. ¿Estamos de enhorabuena? ¿Se ha terminado la crisis en la ciencia española? A estas preguntas tenemos que responder con un rotundo NO.

Presupuestos Generales del Estado 2004-2017. Partidas dedicadas a I+D+i.

En primer lugar nos tememos que la reducción del gasto militar en I+D+i esté relacionado con las recientes declaraciones de la Ministra sobre incrementar el presupuesto de Defensa hasta el 2% del PIB, por culpa de los acuerdos tomados en el seno de la OTAN (cuyo estricto cumplimiento es exigencia de la administración Trump. Hay que recordar, que la inversión española en I+D+i es del 1.23% del PIB en la actualidad. Además, es conocido que la partida de Defensa se incrementa de forma extemporánea cada año con estivalidad y alevosía, sin que ese incremento sirva de mejora para las condiciones de trabajo de los soldados y marineros.

Si seguimos profundizando en los datos, podemos ver que la partida de fondos de I+D+i civil se subdivide, a su vez, en fondos financieros y fondos no financieros. Los primeros son los que se emplean para dotar de crédito a las actividades de I+D+i que se realizan en la empresa española. Esto es muy loable, el problema es que todos los años, una gran parte (hasta el 50%) de estos fondos se queda sin gastar. Por otro lado, se encuentra la partida no financiera, es decir la I+D+i pública, que incluye gastos corrientes, nóminas, programas de I+D, becas, contratos, proyectos de investigación, mantenimiento de edificios, etc, se gasta prácticamente en su totalidad. Pues bien, los PGE2017 presentados por el gobierno incluyen un incremento del 9.2% en el gasto financiero (el que no se gasta en su totalidad) y vuelve a reducir el gasto no financiero en un 2.3%. O dicho de otro modo, otro recorte más para la ciencia pública. Y es que es muy goloso poder incrementar la inversión total en I+D+i si gran parte de ese incremento se va a devolver a las arcas públicas sin haberlo gastado.

Presupuestos Generales del Estado 2004-2017. Partidas dedicadas a I+D+i civil.

 

La reducción relativa de la partida no financiera respecto a la financiera ha sido práctica común en los últimos años por los dos partidos que han gobernado, PSOE y PP. Incluso en la época en la que se incrementaban los presupuestos totales, se hacía sobre todo en la partida financiera, despreciando cada vez más la I+D+i pública. Como puede verse en el siguiente gráfico, la partida no financiera ha pasado del 75% de toda la inversión estatal al actual 40% de forma sostenida. Volvemos a insistir, que es de ese 40% del que se obtienen los fondos para los sueldos de nuestros científicos en todas las escalas, las infraestructuras, los proyectos de investigación. 

Presupuestos Generales del Estado 2004-2017. Porcentaje relativo de partidas financieras y no financieras.

¿A qué se debe el incremento del 9.2% en la partida financiera de los presupuestos presentados? Aunque no tenemos constancia de ello, parece que estaría muy relacionado con la única de las cinco medidas estrellas que el Partido Popular acordó con Ciudadanos que será puesta en marcha, la Red Cervera de Transferencia Tecnológica. Sobre dicha red, ya hablamos en Ciencia Con Futuro cuando analizamos en acuerdo. Textualmente decíamos que
Una medida necesaria, independientemente del nombre que se le dé, es favorecer la transferencia de conocimiento entre organismos públicos y privados. Pero no es ésta exactamente nuestra fórmula idónea, ya que parece estar orientada a la creación de centros mixtos que se rijan por el sistema público y privado al mismo tiempo. Nos preocupa pensar cómo podría desarrollarse eso, dadas las políticas del gobierno actual en materia laboral y el trato que ha dado al sector público. ¿Nos esperan jornadas interminables con contratos basura? ¿Criterios de productividad y efectividad, del sector privado, con fondos públicos recortados? Creemos que hay otras fórmulas más efectivas de poner el conocimiento generado en Organismos Públicos de Investigación y Universidades al servicio de la sociedad a través del sistema privado.
Ahora nos tememos que nuestras predicciones se cumplan, ya que los PGE 2017 incentivan este tipo de I+D+i en detrimento de la pública, en la que, pese a sus defectos, el control en materia laboral es más exhaustivo. Realmente no esperábamos otra cosa de estos dos partidos, que ya obtuvieron algunas de las calificaciones más bajas cuando analizamos sus programas electorales.
Estos presupuestos resultan por tanto engañosos, pero cuando uno se sumerge en sus vericuetos se da cuenta de que son básicamente continuistas, ya que persiguen el progresivo desmantelamiento de la ciencia pública en favor de la innovación privada, convirtiendo a los Organismos Públicos de Investigación en meros agentes suministradores de servicios de desarrollo e innovación. De esta forma, el estado olvida que la ciencia es más que el desarrollo de nuevos productos y servicios con fines comerciales. Olvida que invertir en ciencia es mucho más que hacerse ”accionista” de un proyecto que se diseña hoy para tener aplicaciones comerciales mañana por la tarde. Si queremos ser un país serio que se preocupe por el bienestar de sus ciudadanos, nuestra ciencia tiene que estar cimentada en bases fuertes y duraderas y eso implica tiempo, esfuerzo y recursos que solo se pueden asegurar a largo plazo desde el sector público.
Como veis, nos sobran los motivos para apoyar la Marcha por la Ciencia del día 22 de abril.

Apóyala tú también.

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Llamamiento a la Marcha por la Ciencia en Sevilla

Los múltiples promotores de la Marcha por la Ciencia llamamos a la ciudadanía a comprometerse a destacar y compartir los valores de la Ciencia. Queremos trabajar para hacer de la práctica de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación una actividad abierta e incluyente, para que la Ciencia contribuya al mayor y mejor bienestar de nuestra Sociedad y para asegurarnos de que la evidencia sólida, obtenida a través del método científico, sea la base de desarrollo de las acciones políticas. Los promotores de la Marcha por la Ciencia en Sevilla nos comprometemos a:

  • Construir una comunidad científica en España y el mundo que trabaje para el bien común de la sociedad.
  • Fortalecer la necesaria labor de comunicación y divulgación de la actividad investigadora para hacerla llegar a toda la ciudadanía.
  • Asegurarnos de que nuestros responsables públicos tienen a su alcance y emplean los mejores datos científicos y el mejor asesoramiento de expertos posible.
  • Apoyar a los investigadores que se esfuerzan en divulgar y trasmitir los hechos científicos frente a la proliferación de pseudociencias y alarmismos fomentados por intereses espurios. Denunciar la censura o castigo por difundir la evidencia científica, allá donde se produzca.
  • Hacer políticamente responsables a aquellos gobernantes que conscientemente adopten políticas que ignoren, ataquen o desvirtuen los hechos comprobados científicamente.
  • Luchar contra toda forma de discriminación o explotación en la Ciencia y en la Sociedad.
  • Asegurar a todas las personas el acceso a la carrera investigadora y a los beneficios de la investigación científica.
  • Luchar por el establecimiento de un Sistema Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación basado en el mérito, que desprecie la discriminación y la endogamia y sirva al bien común.
  • Defender el derecho de todos los niños a una Educación científica de calidad y que les permita enfrentarse con datos a los desafíos científicos, tecnológicos y sociales del mañana.
  • Estimular la participación de la sociedad en la definición de las prioridades investigadoras y en la gobernanza de la Ciencia española.
  • Transmitir los valores de la curiosidad, la libertad de expresión y el pensamiento crítico como capitales en una sociedad con futuro.

El próximo 22 de abril, Día de La Tierra, nos manifestaremos, junto con muchas otras personas, científicas o no, en multitud de ciudades, para reclamar nuestro derecho como sociedad a construirnos un futuro donde los datos pesen más que los intereses. Un futuro en el que el conocimiento científico se emplee para beneficio de la mayoría social y en el que cualquier joven pueda emprender una carrera investigadora libremente y con garantías. Nos manifestaremos por innumerables razones individuales pero agrupados alrededor de la idea de que la búsqueda del conocimiento sostiene un bien común esencial.

Apoya las Marchas por la Ciencia asistiendo a la más cercana a tu localidad. Por el momento están confirmadas marchas o eventos en Sevilla, Madrid, Barcelona y Girona.

Si vas a asistir a la marcha en Sevilla, apúntate en nuestro evento https://www.facebook.com/events/1791752061144868/

Sin Ciencia no hay Futuro

Éstas son las razones de este científico para acudir a la #MarchaPorLaCiencia. ¿Cuál es la tuya?

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca marcó un antes y un después en la política nacional e internacional de los EEUU. Sin embargo, uno de los mayores ataques de este nuevo gobierno (poco publicitado por los medios, fuera de los puramente científicos) es la pérdida de legitimidad para este nuevo equipo de las políticas científicas antes aplicadas en EEUU, que ha sido siempre punta de lanza mundial en la ciencia moderna. La llegada de Donald J. Trump supondrá por primera vez cuantiosos recortes en investigación científica y el abandono de muchas políticas y convenios, las más marcadas, el cambio climático o la carrera espacial. Por esto, la Ciencia Norteamericana se ha puesto en pié de Guerra y ha decidido convocar el día 22 de Abril la ‘March for Science’ coincidiendo con el Día de la Tierra https://www.marchforscience.com/.

Pero ¿y en el resto de países? Muchos países han decidido sumarse a esta marcha, a sabiendas de que la política científica en Estados Unidos tiene un peso global que pocos pueden negar (hay 427 marchas “satélites” convocadas). Pero ojalá fuera solo eso.

En España tenemos mucha experiencia en lo que a políticos ninguneadores de la Ciencia se refiere, sobre todo en los últimos 9 años, los 4 de Zapatero, y los 5 de Rajoy. Más de un 40% de recortes en la inversión pública en I+D+i, suspensión de partidas que han obligado al cierre de centros y la cancelación de proyectos, el deterioro de nuestro sistema de predoctorales (aún sin solucionar), son solo tres de los muchos agravios que ha venido sufriendo el sistema científico español.

Voy a enumerar algunas de las razones por las que voy a acudir a la marcha del 22 de Abril en nuestro país, y espero que Sevilla sea solo la primera de las ciudades que oficializa su presencia en este evento https://www.facebook.com/events/1791752061144868:

  • Porque somos la cuarta economía de la Zona Euro, pero la decimoséptima en investigación.
  • Porque estoy HARTO de ver cómo mis compañeras deben elegir entre continuar en la Ciencia o ser madres.
  • Porque no puedo soportar seguir separándome de mis colegas investigadores y técnicos que comienzan a asentar sus vidas, para siempre, muy lejos de España.
  • Porque España ha invertido una gran suma de dinero en nuestra formación y quiero tener la oportunidad de devolverle el esfuerzo a mis conciudadanos.
  • Porque tenemos TALENTO, pero por desgracia acaba produciendo, patentando, e inventando fuera.
  • Porque no ha existido ningún país próspero que no haya sido a la vez una potencia científica en la historia de la humanidad.
  • Porque los países ricos no invierten en ciencia porque son ricos, sino que son ricos porque la Ciencia nunca dejó de ser prioritaria para ellos.
  • Porque quiero contribuir a solucionar los problemas del siglo XXI y hacer a España protagonista de esos logros.
  • Porque no podemos pedir que la sociedad y los partidos políticos valoren a la Ciencia si no somos los científicos los primeros en dar a conocer nuestra valía.
  • Porque la cura del cáncer, del SIDA, de la obesidad, la diabetes, la malaria, está aún por descubrirse en algún laboratorio de algún país que decida que la Ciencia es su prioridad.
  • Porque la solución al cambio climático, las energías eficientes y limpias, el fin de las emisiones, y el futuro de los transportes, sigue aún por descubrirse en laboratorios muy alejados de nuestro país.
  • Porque los nuevos métodos participativos, de análisis de datos, y la democracia del siglo XXI aún está por fraguarse, y espero que podamos desde España contribuir al futuro.

En definitiva, porque sin Ciencia estaríamos en el pasado, sin Ciencia no existiría este presente, y no nos quepa duda, que sin Ciencia, NO HAY FUTURO.

Estas son mis razones para acudir el 22 de Abril a la Marcha por la Ciencia, pero caben muchísimas más.

¿Cuál ES LA TUYA? ¿CONTAMOS CONTIGO?

Por favor, difunde y comparte el evento. https://www.facebook.com/events/1791752061144868 y el grupo de Facebook de #ScienceMarchESP https://www.facebook.com/sciencemarchesp/

Autor: Julio Rodríguez Lavado, Investigador en Química Orgánica

La March fo Science en España #ScienceMarchESP el 22 de abril

Estamos tanteando al personal científico y técnico para ver la posibilidad de organizar marchas en España con motivo de la #ScienceMarch internacional.

El día 22 de Abril es la March fo Science en todo el mundo y nos parece que España no puede dejar de ser una de sus protagonistas. Tiene todo el sentido que así sea porque tanto ataque a la Ciencia española bien merece una respuesta. La marcha se celebrará en multitud de ciudades por todo el mundo y nosotros no podemos quedarnos atrás.

Pero no podemos permitirnos un fracaso en las calles. Está en juego nuestra imagen ante el mundo. Os pedimos que deis Me Gusta a la página oficia de Facebook de #ScienceMarchESP https://www.facebook.com/sciencemarchesp/, y que compartáis este mensaje. A partir de este sondeo en redes decidiremos si salir a por todas y convocar una marcha histórica en nuestro país.

¡De ti depende!

8 de marzo: por la visibilización de las mujeres en la ciencia

En este 8 de marzo, desde Ciencia Con Futuro queremos poner nuestro granito de arena en reivindicar los derechos de las mujeres, y en especial de nuestras compañeras científicas. Muchas veces nos olvidamos de la presencia de las mujeres en la ciencia. Sin embargo, es uno de los sectores en los que la mujer tiene mayor dificultad para alcanzar los puestos más altos y en el que sus méritos menos se reconocen. Si preguntamos a cualquier ciudadano por el estereotipo de científico/a, la respuesta será un hombre blanco mayor y con bata blanca. A pesar de ello, la ciudadanía media difícilmente reconoce más allá de un puñado de científicos varones, y habitualmente, nadie sabría decirnos nombres de científicas, salvo Marie Sklodowska Curie (a la que además todos conocemos por el apellido de su marido). Además, a pocas de estas mujeres se las emplea como modelos de igualdad en la sociedad, a pesar de que son luchadoras de la igualdad, tal y como pudieron haber sido otras muchas en otros sectores y que han abierto camino.

A día de hoy siguen dádose situaciones extremadamente discrimatorias en el sector científico, como que en los últimos diez años solo cinco mujeres hayan recibido el Premio Nobel de Medicina, una el de Química y ninguna el de Física, por diecisiete, veintidós y veintitrés hombres. La discriminación alcanza el grado de indignación cuando las mujeres reciben inexplicables descalificaciones por representantes de la ciudadanía en el Europarlamento, como ocurrió recientemente.

Sin embargo se están empezando a dar pasos que invitan a pensar en que un cambio es posible. Películas como Figuras Ocultas, plataformas como Mujeres con Ciencia, y actos como los celebrados el 11 de febrero en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, e incluso pequeñas acciones como este vídeo de Microsoft que os dejamos más abajo, contribuyen a la visibilización de la gran cantidad de modelos de mujeres que se han dedicado a la ciencia, pero que permanecen ocultas en páginas perdidas de la historia.

Mujeres como Vera Rubin, Ada Lovelace, Barbara McClintock, Irène Joliot-Curie, Margarita Salas, Rita Levi-Montalcini, Dorothy Hodgkin, Hedy Lamarr, Emilie du Châtelet, Grace Hopper, Marie-Ann Paulze Lavoisier, Inge Lehmann, Hypatia de Alejandría, Teano o María Agnesi, por citar algunos ejemplos de muchas, muchas científicas de cuyas vidas y trabajo no sabemos casi nada.

Estamos seguro/as de que si estos modelos se visibilizaran, las niñas y mujeres dejarían de pensar que no son útiles para la ciencia y ocuparían el espacio que les corresponde. Si muchas otras lo han conseguido, ¿por qué no todas? Para que esta situación cambie tenemos que actuar desde la base, y nos parece que la mejor forma es acercar la ciencia a las niñas y los niños.

Por supuesto que, además, hay mucho que hacer en cuanto a la conciliación en este sector, pero en este sentido la ciencia es muy similar al resto de sectores (las mujeres suelen ser las responsables de cuidar de los hijos y familiares – reduciendo mucho las horas posibles que pueden dedicar a su promoción laboral) pero es muy posible que cuantas más sean, más fácil será romper el techo de cristal y hacerlas visibles.

Contratos dignos y adecuados para la ciencia española

En relación al cambio en las condiciones contractuales de los investigadores predoctorales españoles, sobre la que ya hemos dado noticia nosotros y numerosos colectivos y medios, saludamos el reciente pronunciamiento de la CRUE y de los ministerios implicados, con una promesa por parte de estos últimos de deshacer los cambios y volver a la codificación original. Nos felicitamos por esta decisión y  también por el llamamiento a la convocatoria de una “Comisión mixta” integrada por representantes de las Universidades, de los OPIs, de los investigadores, de los agentes sociales y los ministerios implicados. Creemos que la creación de una mesa de este tipo “para diseñar las mejores condiciones para el desarrollo de la carrera investigadora” (sic) ha sido largamente reivindicada por los investigadores y sigue siendo muy necesaria. Sin embargo, nos gustaría hacer ciertas consideraciones a raíz de lo ocurrido y de nuevos hechos que venimos constatando:

La salida a la luz de este cambio no consensuado y poco claro en la codificación de los contratos predoctorales, nos ha llevado al escrutinio de los contratos de otros investigadores en los organismos públicos de investigación, en especial las Universidades. Hemos podido constatar que el modelo contractual de la seguridad social 420 (contrato en prácticas a tiempo completo) es usado por muchas universidades, al menos desde 2015, no solamente para los investigadores predoctorales, sino para una gran mayoría de investigadores contratados bajo varias figuras de contratos obtenidos por concurrencia competitiva (Juan de la Cierva, Ramón y Cajal, Contratos de acceso al sistema de investigación, programa Andaluz Talentia y Talent Hub, al menos). En estos contratos o vida laboral de estos investigadores no aparece subcódigo especial alguno. Este hecho ha sido denunciado además por el sindicato CCOO.

A la luz de este dato, nos resulta poco creíble que el cambio de 401 (Obra y servicio) a 420 (en prácticas), se haya producido por adecuar los nuevos contratos predoctorales a los que hace referencia la Ley de la Ciencia, Tecnología e Innovación (14/2011) a una figura ya existente. Parece obvio que la figura existente más adecuada para un Ramón y Cajal, Juan de la Cierva u otras figuras semejantes sería la de Obra y Servicio. Máxime cuando se trata de doctores, que, evidentemente, no están en formación. La consideración de estos investigadores como “en prácticas” no se sostiene. Nos preguntamos cuál ha sido la razón real de este arreglo chapucero “a la baja”.

Nos parece muy grave que precisamente los investigadores que han obtenido un contrato competitivo de los tantas veces llamados “de excelencia” (becas FPI, FPU, Juan de la Cierva, Ramón y Cajal, etc.) se vean abocados a esta consideración por parte de las instituciones empleadoras. Hemos comprobado que los contratos con cargo a proyecto suelen llevar el código 401 de “Obra y Servicio”, mientras que investigadores que han obtenido un Ramón y Cajal en la Universidad, después de un doctorado y una estancia postdoctoral en el extranjero prolongada, que gestionan proyectos y dirigen tesis doctorales, son asimilados a trabajadores en prácticas (código 420). Nos parece obsceno a todas luces. Sean las repercusiones laborales las que sean, esto refleja, una vez más, la desidia y el desprecio de las instituciones ante la carrera investigadora en España.

Por todo ello pedimos que los OPIs, las Universidades y los ministerios implicados dejen de pasarse la pelota, rectifiquen este desaguisado y tomen en serio a los investigadores, profesionales que son el motor de la I+D+i en España, estableciendo tipologías de contrato adecuadas al desempeño real de sus funciones. Esperamos que los últimos comunicados aparecidos al respecto y la intención de impulsar la mencionada comisión mixta sirva para conseguir a la larga la investigación de calidad que todos queremos.

Sin Ciencia No Hay Futuro

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