El círculo vicioso de inestabilidad y endogamia que mina la universidad española

La situación laboral en la Ciencia Española es tan compleja y confusa que hasta la propia Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) se ha visto en la necesidad de hacer un croquis:

Hay que reconocerle a la FECYT el esfuerzo de hacer el gráfico con colores y en inglés (lo que da idea de su aspiración como atractor de talento investigador extranjero) , sin embargo el esquema es claramente engañoso porque los distintos estratos se pintan en forma de flecha generando una idea de “progreso”. Este progreso natural no existe para la mayoría de los trabajadores del Sistema Español de Ciencia y Tecnología (SECYT). Es bien conocido, por ejemplo, que la mayoría de doctores que salen de las universidades no prosigue en la carrera investigador, como puede verse aquí y aquí.

Pero el verdadero atasco se da en la etapa postdoctoral, ya que la inmensa mayoría no llega a la fase de acceso a un contrato indefinido (tenure track) que les permita establecerse como investigadores “principales” (independientes, con grupo de investigación propio). ¿Y adonde van esos postdoctorales? La FECYT nos pone unas flechas de puntos ascendentes hacia el “cielo” de los empleos fuera del SECYT, pero nuevamente eso no es del todo ajustado a la realidad. Una gran masa de postdoctorales sin acceso a puestos estables pervive en Universidades y en los demás Organismos Públicos de Investigación (OPIs) en forma de investigadores asociados a un proyecto, es decir con un contrato temporal ligado a una subvención obtenida por un investigador principal. En otros casos, se trata de contratos postdoctorales asociados al propio grupo, y no a un proyecto particular, que también suelen ser temporales renovables año a año.

En la mayoría de los OPIs, se afronta este fenómeno desde la negación: esos investigadores no lo son, son “técnicos de apoyo”. Otros sí reconocen su existencia pero no ofrecen ninguna salida; es más intentan hacer su vida laboral lo más precaria posible para no reconocer que llevan años haciendo una labor esencial y estructural en su centro y verse así obligados a ofrecerles contratos estables. De hecho, las instituciones investigadoras españolas aceptan abiertamente que la concatenación de contratos anuales es una excepción válida dentro del mercado laboral investigador, aunque  contravenga resoluciones laborales europeas. Esta situación, lejos de hacerse temporal, suele minar las propias posibilidades del investigador para estabilizarse y lo encamina a un futuro incierto en el que no puede progresar hacia la independencia pero tiene que realizar todas las funciones de un investigador independiente: no puede tutorizar a becarios predoctorales (pero los supervisa), no puede optar a ciertos proyectos (aunque los diseña) o no puede firmar como autor de correspondencia los artículos (aunque los escribe), por citar algunos ejemplos. Ese bucle perpetuo no está reflejado en la carrera investigadora.

El problema es que Universidades y OPIs viven en perpetua negación de la realidad. Como la FECYT, creen que existe un único camino que lleva desde la tesis doctoral a un puesto (funcionarial o laboral) de investigador principal y que todo lo que no sea eso es esencialmente transitorio o temporal. Que un investigador que no aspira a ser jefe de grupo debe desaparecer del SECYT o hacer intrusismo laboral en el colectivo de técnicos especialistas de laboratorio (un colectivo machacado como pocos en la Ciencia española y que merece una entrada independiente de este blog). Para más desgracia, en un sistema como el nuestro excesivamente dependiente de los vaivenes políticos y económicos, en momentos de “vacas flacas” se produce un drástico recorte en los puestos estables que engorda aún más ese colectivo de investigadores postdoctorales en tierra de nadie. Esto es lo que ha estado ocurriendo desde 2011.

En Ciencia Con Futuro llevamos unas semanas repasando las situaciones de extrema degradación laboral que se siguen dando en nuestro país. Es bien conocido nuestro posicionamiento acerca de la necesidad de la creación de carreras laborales claras y predecibles en el Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación. Creemos que esto solo se puede hacer atendiendo a tres principios claros:

  • El deber de los OPIs (incluyendo las Universidades) a gastar el dinero que detraen en el erario público con los mayores estándares de profesionalidad, y respeto para con las misiones que tienen encomendadas.
  • El principio constitucional ineludible de que los puestos de trabajo pagados con fondos públicos se adjudiquen exclusivamente en base a los principios de igualdad de oportunidades, mérito y capacidad entre todos los ciudadanos españoles (y de la Unión Europea).
  • El derecho de los trabajadores a progresar laboralmente en su carrera profesional, sin menoscabar los principios anteriores.

Además pensamos que, en una carrera investigadora productiva y coherente, deben existir figuras laborales reconocidas y estables que realicen actividades de investigación cruciales sin necesariamente llegar a la figura funcionarial actual de investigador principal. En estas se podrían incluir puestos de técnicos especializados e investigadores postdoctorales estables, tal como existen por ejemplo en el modelo público francés. Los laboratorios y unidades de nuestro SECYT no deberían nutrirse exclusivamente del continuo relevo de doctores trabajando en condiciones laborales precarias.

Las Universidades son OPIs particulares porque combinan la investigación (estancada desde el incio de la crisis) con la actividad docente. Todo en un marco especial de autonomía organizativa en manos del colectivo de profesores funcionarios. Esto ha permitido históricamente solucionar en parte el problema de la estabilidad laboral de investigadores con la creación de puestos de personal docente e investigador que realizan su labor sin necesariamente llegar a ser investigadores independientes como los mencionados más arriba. Sin embargo esto se ha llevado a cabo con criterios particulares para la selección del personal, lo que con el paso de los años ha conducido a unas rampantes tasas de endogamia. La endogamia impide el acceso en igualdad de los ciudadanos a dichos puestos y establece en los OPIs culturas de sometimiento, de rechazo de la novedad y de desconexión social.

La creación de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) pretendía luchar contra la endogamia implantando una comisión evaluadora externa, pero las cifras actuales muestran que solo ha servido para incrementar la burocracia sin impedir que las tasas de endogamia lleguen a cifras récord. Para Ciencia Con Futuro la lucha contra la endogamia en todo el SECYT, particularmente en las Universidades, es fundamental para establecer una verdadera carrera profesional basada en los principios de igualdad de oportunidades, mérito y capacidad. Por tanto, la promoción automática de profesorado “de la casa” no es una solución aceptable ni deseable a la falta de estabilidad laboral del colectivo de investigadores, y no resuelve el limbo profesional en el que se encuentran miles de investigadores que no pueden o no quieren llegar a ser investigadores principales de un grupo .

La precarización laboral del SECYT es una consecuencia aún más peligrosa para el futuro de la Ciencia Española que el drástico recorte en la financiación. No reconocer que el SECYT tiene, porque los necesita, miles de investigadores que no quieren ser “principales” pero que ejercen todos los días labores que van más allá de las de “personal de apoyo” es un sinsentido que hace enrojecer a nuestros colegas europeos. Una salida endogámica a esa precarización mediante una estabilización administrativa, como ya ha ocurrido otras veces en la historia de la universidad española, repercutiría negativamente en la capacidad para reclutar talento, aprovechar en un futuro una mayor disponibilidad de fondos de investigación y para realizar sus labores de educación y creación de conocimiento con mayor calidad. La ANECA se encuentra en una posición única de facilitar la transición a un sistema meritocrático. Entre ella y la FECYT cuentan en sus servidores con la práctica totalidad de los datos curriculares de todos los trabajadores del SECYT.  Aprovechar esos datos para seleccionar los mejores perfiles para las posiciones de liderazgo y abrir espacios de estabilidad laboral a aquellos que no quieran llegar a ese nivel nos colocaría en el buen camino para afrontar los desafíos del futuro.

 

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Pedimos una Oficina Científica para asesorar al Gobierno de España

Las pasadas Marchas por la Ciencia pretenden ser un punto de inflexión de cara a una nueva relación entre Ciencia, Política y Sociedad. En nuestro balance, tras lo que consideramos un razonable éxito de participación, planteábamos una primera serie de medidas concretas que creemos que pueden ayudar a mejorar la situación social en nuestro país mediante una mayor implicación pública de los investigadores.

Desde Ciencia con Futuro hemos emprendido ahora la campaña #CienciaEnMoncloa para que nuestro país se dote de una estructura al máximo nivel de asesoramiento científico al gobierno. Esta “Oficina Científica de la Moncloa” debería inspirarse en el modelo anglosajón del Chief Scientific Advisor  (vigente en Reino Unido, Éire o Nueva Zelanda) o en el europeo de Scientific Advice Mechanism para la Comisión Europea .

La carencia de Oficina Científica es una clara anomalía en el gobierno español frente a nuestro entorno. El cometido de la Oficina Científica no es controlar/gobernar el Sistema Español de Ciencia y Tecnología, nada más lejos de nuestra intención. La Oficina estaría formada por científicos independientes que se encargarían de revisar las acciones políticas del gobierno desde una perspectiva científica. En nuestro ordenamiento son ya varios los mecanismos de revisión independiente. La Oficina Económica de La Moncloa y la Autoridad Fiscal independiente revisan los aspectos económicos y financieros de las políticas para asegurar que se alineen con los objetivos de sostenibilidad financiera. El Consejo de Estado y los cuerpos de letrados vigilan que las nuevas normas no contradigan las anteriores y el marco general. Ninguna pieza seria de legislación es presentada sin que obtenga revisiones positivas de los órganos asesores o sin una memoria económica validada. La Oficina Científica se encargaría de hacer lo mismo desde el punto de vista de la evidencia científica. Sus funciones serían:

  • Proporcionar consejo experto en aquellas propuestas políticas donde la evidencia científica juegue un papel capital. Este consejo debe identificar los datos empíricos más relevantes en la materia y analizar la robustez y/o las limitaciones de las acciones propuestas a la luz de dichas evidencias.
  • Ayudar al Gobierno de España a identificar aquellas áreas de la acción de gobierno donde el análisis de los datos científicos sea imprescindible.
  • Prestar asesoramiento científico en casos de emergencias y crisis.
  • Contribuir al diálogo entre los miembros de la administración y científicos independientes capaces de contribuir a perfilar la acción de gobierno.

Esperamos que nuestra campaña #CienciaEnMoncloa, llegue a oídos del presidente del gobierno, D. Mariano Rajoy Brey y de los responsables de los principales partidos de la oposición. Tú nos puede ayudar firmando en la plataforma change.org. Solo tienes que hacer click en este enlace, firmar y compartir la campaña por redes sociales.

Ciencia Con Futuro

Científicos: no somos cocineros, pero también trabajamos gratis

No somos cocineros, ni aprendices de cocineros. Nuestros jefes no son famosos cocineros (perdón, ‘chefs’). Nosotros no preparamos platos de 200 euros, ni nuestros ‘negocios’ generan unos beneficios de decenas de miles de euros (al menos no de una manera inmediata aunque muchísimo más con el tiempo). Tampoco salimos en televisión, en revistas del corazón, ni tenemos multitud de espacios en los medios de comunicación. Vamos, que nosotros importamos algo menos.

Y sí, te estoy hablando a ti. Los científicos ya sabemos todos en qué plaza toreamos. Algunos nos indignamos e intentamos comunicar nuestra situación, aunque la inmensa mayoría, por desgracia se resigna. Algo así como se resignan los ’stagiers’ de nuestros famosos cocineros aunque, por suerte, su situación se ha convertido en vox populi y ahora no hay prácticamente ningún españolito de a pie que no esté indignado con tamaña injusticia.

Como dije anteriormente, nosotros no preparamos platos. Estamos haciendo otras cosas. Intentamos comprender el cáncer para encontrar su cura lo más rápidamente posible. Buscamos nuevas formas de energía limpia a contrarreloj, que nos permitan abandonar lo antes posible los combustibles fósiles y detener el cambio climático. Inventamos los materiales que utilizarás mañana y sin los que no podrás vivir, igual que hoy no puedes vivir sin tu smartphone, sin internet, sin tu coche, sin tu caja de ibuprofeno en la mesita de noche para esas mañanas de domingo, sin tus antibióticos cuando caes enfermo, o sin tu aire acondicionado en las calurosas tardes de verano (por cierto, su inventor es Willis Haviland Carrier y en muchos lugares de España deberíamos ponerle una calle, una plaza, o un monumento, pero esa reivindicación la dejo para otro día).

Científica trabajando en el laboratorio. Crédito: El Español. http://www.elespanol.com/blog_del_suscriptor/opinion/20170307/199050094_7.html

No sé cuántos stagiers de alta cocina hay en España, pero apostaría que los científicos ganamos en número. En España somos más de 100.000 científicos, y prácticamente todos han trabajado gratis en algún momento de su vida, algunos durante largos periodos de tiempo. El que escribe estas líneas, sin ir más lejos, ha trabajado gratis en alguna ocasión. No es raro encontrarnos hoy con científicos que han realizado la tesis doctoral sin cobrar. La Tesis Doctoral (para los no versados en la materia, que es en realidad para quien hablo hoy) es el periodo de mínimo 3 años y máximo sin determinar, pero entre 4 y 6 de media, en el que el científico en ciernes realiza una investigación original bajo tutelaje, y constituye el capítulo primero de la larga y cada vez más tediosa carrera investigadora clásica. La Tesis permite optar al título de Doctor y te convierte en algo más que un experto en tu materia, lo cual es necesario para seguir desarrollando investigación de calidad. Después, con el título bajo el brazo, se abren un nada despreciable número de puertas para continuar investigando en tu campo o campos afines. Las puertas están todas fuera de España, dicho sea de paso, ya que las únicas tres salidas en España para un joven Doctor son ‘por tierra, por mar, o por aire’.

Pues es asquerosamente común en este país ver a doctorandos realizando su Tesis Doctoral absolutamente gratis. Ni por comida. Pagando hasta la cena de Navidad y los Congresos si desea asistir a alguno (los Congresos son fundamentales en Investigación, ya que es donde se ponen en común ideas y líneas de investigación, donde los científicos se conocen y donde, quien sabe, puedas conocer a tu futuro Jefe, uno que te pague). Bajo la promesa de que vendrán tiempos mejores, y bajo la excusa (muchas veces verdadera, otras no tanto) de que los recortes en Ciencia han mermado absolutamente la economía de tu grupo, estos ‘desconocidos’ becarios realizan jornadas interminables de más de 10 horas y a veces más de 12, con el único objetivo de hacerse un currículum digno que le permita pagarse un vuelo a otro país y volver aquí para lo típico, playa y fiesta.

Porque hemos pasado de plantearnos si cobrar 1000 euros al mes era humillante, a debatir si es ético trabajar gratis los primeros meses o años. Porque algunos, menos es nada, han conseguido que su caso se haga público y que todos reclamen salarios (¡incluso dignos!) para los aprendices de estos cocineros (¡bravo por ellos!). Los científicos, como siempre, a la cola. No conseguimos transmitir a la sociedad nuestros problemas y no conseguimos que la sociedad se indigne cuando nos machacan, como se indignan justamente cuando hay recortes en educación, sanidad, pensiones o dependencia.

Esto es un llamamiento a científicos y no científicos. Estamos aquí, estamos construyendo el futuro, tu futuro. Estamos haciendo que en pocos años puedas vivir más y mejor. Seremos los que curaremos el Alzhéimer y los que lograremos colonizar otros planetas para todos. No somos conscientes de que vivimos rodeados de innovación científica, cada día más, y que sin ella, el mundo que conocemos ni existiría ni podría existir. Nosotros también estamos trabajando gratis, somos miles, y si nuestra situación no cambia, nos vamos a marchar de aquí, y serán otros países los que recojan los beneficios de nuestros conocimientos. Porque el tren de la Ciencia y la Innovación no se va a parar porque España haya destruido las vías. Pero estamos hartos de trabajar gratis, estamos hartos de que nos humillen y estamos hartos, además, de ser invisibles.

Julio Rodríguez Lavado

Investigador postdoctoral y miembro de Ciencia Con Futuro

Actualización de nuestro manifiesto

Transcribimos aquí nuestro nuevo manifiesto, que es una actualización del anterior. También puede descargarse en https://cienciaconfuturo.com/manifiesto.

Manifiesto por el Futuro de la Ciencia en España

El modelo productivo español basado fundamentalmente en la construcción y el turismo se ha agotado, con lo que es necesario impulsar un cambio a través de la apuesta por la investigación y la innovación como medios para conseguir una economía basada en el conocimiento que permita garantizar un crecimiento más equilibrado,
diversificado y sostenible.
(Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación)

Los profesionales de la Ciencia queremos manifestar nuestra preocupación por el futuro de la Investigación Científica en nuestro país, por el análisis valorativo que las clases dirigentes hacen de su situación y por la política científica que se está implantando desde las administraciones públicas. Nuestra economía está en crisis y se deben hacer cambios. Pero, ¿por qué estamos en crisis? ¿Por qué llevamos tanto tiempo en crisis? Los desastres que vivimos ya se estaban fraguando antes de la crisis. Incluso en las épocas de bonanza económica, la inversión pública española en Ciencia, Educación, Sanidad, Justicia, etc., se encontraban por debajo de las medias y estándares de los países a los que creíamos haber alcanzado, particularmente los de la Unión Europea.

Este panorama no sólo afecta a la comunidad científica, que deberá desarrollar su carrera en un contexto falto en recursos o emigrar de forma permanente a otros países, sino que empobrece al conjunto de la sociedad. La falta de respaldo político, económico y social a la Ciencia es estructural a nuestro país. Un sistema de I+D+i débil y precario se traduce en un estancamiento de la economía, un descenso de la competitividad y retroceso en el bienestar del conjunto de la sociedad. Los países ricos lo son porque invierten en Ciencia, y nosotros hace mucho tiempo que no lo hacemos de manera suficiente.

Nosotros no nos resignamos. Desde ahora Ciencia Con Futuro se organiza como Asociación para el Futuro de la Ciencia en España con el fin de promover y divulgar los valores de una sociedad basada en el Conocimiento y la Innovación y lograr cambios significativos en el rumbo que las administraciones públicas españolas han tomado en su contra. La asociación queda abierta a todos los agentes del sector científico, para esforzarnos en enderezar el camino. Nos dirigimos a todos los campos del Conocimiento (Ciencias Naturales, Sociales, Humanas etc.) tanto en su dimensión teórica como aplicada, porque queremos una Ciencia que esté al servicio de las personas y no de los intereses lucrativos de unos pocos. Apostamos, pues, por un cambio en las políticas científicas que en vez de debilitar el Sistema de Investigación, Desarrollo e Innovación lo fortalezca y que permita el desarrollo de una economía diversa, enfocada hacia la mejora del bienestar de las personas.

Ciencia Con Futuro está abierta a todo el personal investigador, técnico, de administración, expertos en transferencia e innovación, gestión, etc., que compartan nuestra preocupación por el futuro de la investigación en nuestro país. Necesitamos ser más proactivos y proveer a la sociedad de mayor divulgación, de mejores análisis y de propuestas de calidad.

En ese contexto, manifestamos la necesidad de:

1. Financiación pública suficiente para una ciencia útil

1.1. La investigación en ciencia básica no puede prometer los beneficios a corto plazo requeridos por las empresas y, sin embargo, es precisamente este área la que trae consigo los verdaderos avances científicos. Como dijo Santiago Ramón y Cajal: “Cultivemos la Ciencia por sí misma, sin considerar por el momento las aplicaciones. Éstas llegan siempre”.

1.2. Los presupuestos destinados a Investigación no se ajustan ni a los compromisos nacionales e internacionales adquiridos por nuestros gobernantes ni a la llamada que hacen “a la excelencia”.

1.3. Seguimos lejísimos de los objetivos de la Unión Europea y las sociedades más avanzadas, que llegan al 3% del PIB en inversión (pública y privada) en I+D+i.

1.4. Esto se traduce en:

– Baja generación de nuevos descubrimientos y patentes que contribuyan a la riqueza del país.

– Migración masiva de investigadores que, buscando un futuro mejor, vierten su conocimiento, obtenido con frecuencia por el esfuerzo educativo de todos, en beneficio de otros países.

2. Trabajo de calidad para una Innovación constante

2.1. El modelo basado en la concatenación de contratos temporales, con salarios que son una llamada a emigrar, dificulta la vida personal y profesional y es incompatible con el éxito de las labores que debemos encarar.

2.2. La actividad innovadora se hace en base a equipos, nadie trabaja aislado. La Innovación necesita de un adecuado equilibrio entre distintos perfiles profesionales: líderes que propongan, investigadores que ejecuten, técnicos que desarrollen, estudiantes que aporten savia nueva, gerentes y administrativos que coordinen y apoyen, etc.

2.3. El trabajo de Investigación es acumulativo y los trabajadores necesitan tener una carrera profesional clara, que les muestre sus opciones de evolución en un sistema transparente. La mediocridad de la endogamia no basada en méritos no puede seguir siendo tolerada.

3. Ciencia transparente y democrática

3.1. Sólo la máxima transparencia en las instituciones garantiza la igualdad de oportunidades, sea cual sea nuestro ámbito de trabajo.

3.2. La definición de prioridades sociales (por los poderes públicos) debe coexistir con la libertad de proposición (por los investigadores) en la exploración de ideas, porque nadie puede predecir cuáles serán los desafíos y las oportunidades del mañana.

3.3. El funcionamiento de las instituciones científicas requiere del diálogo y la participación democrática de sus agentes.

3.4. Los trabajadores de la Ciencia pública nos debemos a la ciudadanía, que nos financia en última instancia. El control piramidal de los centros de investigación por grupos endogámicos y autoritarios perpetuados en el poder es contrario a este deber de servicio.

4. Difusión para aportar el valor del Conocimiento

4.1. La sociedad necesita de científicos que pateen la calle y que hagan un esfuerzo en trasladar el nuevo conocimiento generado a conceptos e ideas tangibles más simplificados, que permitan un mayor acercamiento de la sociedad, mediante acciones tales como conferencias, charlas, exposiciones, etc., a fin de que la ciudadanía pueda valorar la repercusión de la Ciencia en sus vidas.

4.2. Una sociedad informada y crítica es más libre y autónoma. Una sociedad que pierda la capacidad de pensar críticamente, de cuestionar las verdades de cada grupo de interés en función de su propia perspectiva, queda a la deriva.

4.3. La ciencia, por su carácter democrático e internacionalista, debe ampliar su acceso a toda la ciudadanía y no ser tan sólo una herramienta de los científicos, es por ello que se plantea necesaria la apertura de las revistas científicas, los artículos científicos (fuente primaria del conocimiento) deben estar libremente accesibles y no mediante el pago de unos costes que hace imposible su consulta si no se pertenece a algún colectivo científico adscrito.

Investigando en el infierno: el acoso laboral en la ciencia

Estas tasas de prevalencia sugieren que un grupo importante de estudiantes de doctorado experimentan dificultades psicológicas o están en riesgo de tener o desarrollar un trastorno psiquiátrico común.

Esta no es una frase de los autores de esta entrada. Es una frase extraída del artículo científico

Work organization and mental health problems in PhD students, Katia Levecquea, Frederik Anseela, Alain De Beuckelaerd, Johan Van der Heyden, Lydia Gisle, Research Policy 46 (2017) 868–879

en el que se analizan la prevalencia de dificultades psicológicas en estudiantes de doctorado en Flandes, Bélgica.

Incidencia de problemas mentales en estudiantes de doctorado de la región de Flandes (Bélgica) en comparación con tres grupos de control. Katia Levecquea, Frederik Anseela, Alain De Beuckelaerd, Johan Van der Heyden, Lydia Gisle, Research Policy 46 (2017) 868–879.

Es cierto que la realización de una tesis es un periodo laboral que puede resultar muy estresante, pero no podemos obviar otros posibles factores como el acoso laboral en Ciencia como causantes de esta desoladora situación. Se podría argumentar largo y tendido sobre las posibles causas de tan preocupantes estadísticas – la Ciencia es una actividad difícil y frustrante per se, plazos de entrega acuciantes, etc. Pero en nuestra opinión esto pasa a un segundo plano si lo comparamos con el ambiente que rodea a la actividad:

  • ¿Es mi  grupo de trabajo un lugar donde me puedo expresar libremente?
  • ¿Son mis opiniones tenidas en cuenta?
  • ¿Me siento coaccionado y/o amenazado en mi puesto?
  • ¿Estoy contento?

Aunque en Ciencia se presupone una respuesta afirmativa a estas preguntas, al menos de forma teórica, la cruda realidad es otra.  Situaciones de hostigamiento, conductas abusivas, o trato hostil son habituales. Que levante la mano aquel que no conozca un caso. Por desgracia no son pocos los que asumen este trato como parte de su trabajo integrándolo en su vida diaria  -“tiene mal genio” o “habrá tenido un mal día” son dos de las excusas más habituales para justificar comportamientos acosadores de superiores- cuando sin embargo es posible que sean víctimas de acoso laboral.

Si atendemos a una de las posibles definiciones de Acoso laboral:

El acoso laboral o mobbing son una serie de comportamientos y conductas abusivas dirigidas a degradar psicológicamente a un trabajador, minándole la autoestima y la moral, mediante un hostigamiento y una situación de violencia psicológica continuada. Esta violencia llega a producir una lesión de la dignidad y de la integridad del trabajador.

También se considera acoso cuando se da una conducta discriminatoria contra un trabajador que daña su dignidad y crea un entorno de trabajo hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio.

¿Os suena, verdad?

La determinación de un caso de acoso laboral es un camino muy difícil. Por un lado, por la falta de cultura laboral que caracteriza a España donde situaciones de abuso son toleradas por el trabajador. Y por otro, por la falta de empatía por parte de la sociedad, compañeros y jueces ante una situación tan grave. De hecho, hay profesionales que no dudan en denominar al acoso laboral como “terrorismo laboral”, dadas las importantes consecuencias para la vida de la persona acosada. En Ciencia, el tema es aún más complejo dada la idiosincrasia tan particular de la actividad y que el acoso se lleva a cabo de una forma más sibilina, más taimada.

En líneas generales una persona puede ser víctima de acoso laboral si:

  • Es separada y aislada de sus compañeros de forma arbitraria.
  • No tiene carga de trabajo, o por el contrario estos son degradantes y de una inferior categoría.
  • Tiene una sobrecarga excesiva de trabajo.
  • Cualquier iniciativa del trabajador es bloqueada.
  • No existe comunicación con los superiores.
  • Se desprestigia por parte del superior continuamente al trabajador.
  • Se sufren ofensas verbales, insultos, intimidaciones,…
  • Se tiene un trato diferenciado y discriminatorio respecto al resto de compañeros.

¿Os sigue sonando?

¿Qué hacer ante una situación así? En nuestra opinión, hay dos vías paralelas que han de tomarse a la vez. Por un lado, recomponer la autoestima dañada y reparar en la medida de lo posible todo el daño que nos han podido infringir.  El acoso laboral no solo afecta al trabajador acosado sino que tiene una influencia enorme en la esfera personal de éste. Y por otro lado, defenderse. Acudir a un sindicato, abogado laboralista, unidades de prevención de riesgos laborales, etc. Donde sea, pero buscar ayuda especializada.

Las situaciones de acoso entroncan directamente con el modelo de sociedad y de Ciencia que queremos. ¿Queremos resultados a cualquier precio? ¿Queremos ser competitivos –lo que sea que eso signifique- cueste lo que cueste? ¿Me importa el bienestar de aquellos que trabajan conmigo? Nosotros tenemos claras las respuestas, ¿y tú?


Nota:

De acuerdo al informe “Violence and harassment in European workplaces: Extent, impacts and policies” publicado en 2015 por Eurofund, en España las denuncias por acoso laboral son muy limitadas cuando se comparan con otros países que cuentan con una mayor protección de los trabajadores (ASB: adverse social behaviour).

De acuerdo a este informe, los casos de ABS en actividades científicas rozan el 10%, aunque teniendo en cuenta el gráfico anterior son de esperar diferencias muy significativas entre los distintos países de la UE.

Balance de las Marchas por la Ciencia

El pasado sábado 22 de abril, tuvieron lugar las Marchas por la Ciencia en más de 600 ciudades del mundo. El objetivo de esas marchas eran poner de manifiesto la necesidad de anteponer el conocimiento científico a las políticas de los gobiernos, particularmente el de Estados Unidos, presidido por Donald Trump.

En España se celebraron finalmente actos en al menos seis ciudades, Madrid, Barcelona, Girona, Granada, Valladolid, además de Sevilla. Los objetivos en España eran sumarse a la gran movilización internacional, apoyando y solidarizándonos con las problemática expuestas desde Estados Unidos. Además, parecía una buena oportunidad para coordinar y movilizar a los diferentes colectivos que han surgido recientemente o que llevamos ya unos años trabajando, en una campaña de apoyo a la ciencia española.

Marcha por la ciencia en Sevilla. Cabecera en la Av. de la Constitución.

Desde Ciencia Con Futuro queremos poner de relieve las dificultades que surgieron en la organización de las marchas en España. El primer grupo promotor, que no pertenecía a ningún colectivo concreto, se vio superado y requirió la colaboración de los colectivos que ya llevamos un tiempo trabajando por la defensa de los valores de la ciencia en España. Tras varias semanas y ante la posibilidad de que en España no se celebraran las marchas, conseguimos el reorganizarnos entre varios grupos para ponernos a la tarea. Sin embargo, el tiempo que quedaba disponible era poco, lo que puede haber influido en la efectividad de la organización. Finalmente, las marchas lograron un considerable alcance mediático, sobre todo en los últimos 7-10 días. Es probable que el impacto hubiera sido mayor con mayor coordinación y más tiempo de preparación y si la actualidad mediática no se hubiera visto afectada por los casos de corrupción que saltaron a la luz en los días previos.

En cualquier caso, y dadas las dificultades mencionadas, desde Ciencia Con Futuro valoramos las marchas, tanto en España como globales, como un rotundo éxito para la ciencia. Ha sido un hecho sin precedentes que científicos de todo el mundo marchen al unísono con los mismos objetivos en todos los rincones del Globo. En España, el éxito es también razonable, dadas las dificultades que hemos experimentado en otras ocasiones para movilizar al colectivo científico. Aún así, la participación de 300-500 personas en Sevilla, unos 1000-3000 en Madrid y entre 300-500 en Barcelona nos parecen insuficientes dados los desafíos a los que la ciencia española se enfrenta.

Marcha por la ciencia en Sevilla.

En ese sentido, pensamos que sería muy importante crear una coordinadora científica donde se incorporen representantes de los distintos colectivos y sindicatos y otras organizaciones para llegar a más personas, al modo de Carta por la Ciencia o la Marea Roja. Para que dicha acción coordinada pueda promocionar un cambio significativo en la relación entre Ciencia y sociedad española, creemos necesario comenzar por objetivos concretos, medibles y alcanzables. Desde Ciencia Con Futuro planteamos los siguientes como base de discusión:

  1. Conseguir que los partidos políticos reconozcan la validez del conocimiento científico como fuente de inspiración de políticas públicas. Este objetivo debe plasmarse en el nombramiento de “Consejeros Científicos” encargados de evaluar que las propuestas de los partidos se basen en datos empíricos.
  2. Como consecuencia natural del reconocimiento de valor del conocimiento científico, el gobierno deberá dotarse de una “Oficina Científica” (a inspiración y al mismo nivel de la Oficina Económica de La Moncloa).
  3. Incorporar el discurso científico en las políticas públicas es del todo insuficiente sin la despolitización de las instituciones científicas nacionales, los presidentes de la AEI y del CSIC pasarán a ser nombrados por las Cortes Generales y no por el gobierno entre candidatos propuestos por los partidos e instituciones (Instituto de España, CRUE, COSCE etc.). Los candidatos presentarán proyectos de acción plurianuales y serán evaluados por los parlamentarios.
  4. Reforzar la comunicación de la Ciencia mediante un pacto nacional por la divulgación, que refuerce el reconocimiento de la actividad de divulgación de los investigadores, exija a los OPIs la contratación de personal de comunicación y apueste por mejorar la cultura científica en la educación y en los medios públicos.
  5. Reconocimiento del papel del personal de apoyo en los OPIs, de manera que se destierre la visión simplista del “investigador-orquesta” en favor de una visión de equipo en la actividad científica.

Estos objetivos son un punto de partida para un cambio de paradigma en el sistema español de Ciencia e Innovación. Seguramente habrá puntos importantes, y hasta urgentes, que se nos habrán quedado fuera. Muchos echarán de menos las tradicionales reclamaciones de mejor financiación y de implantación de una carrera investigadora meritocrática. No nos olvidamos de esos temas, pero las Marchas pretendieron reforzar la unión de comunidad científica y sociedad civil en aras de un progreso sostenible en libertad. Creemos que esa es una necesidad imperiosa y  urgente. Y que los objetivos más corporativos se pueden lograr de manera natural si la clase política se rinde a incorporar sin reservas el conocimiento científico en la política y a despolitizar la gestión de la Ciencia española.

En un día como hoy, primero de mayo, no podemos dejar de recordar la precariedad a la que siguen estando sometida gran parte de la comunidad científica española, y en particular la más joven. Queremos hacer una mención especial a los compañeros y compañeras que tuvieron que emigrar y que están dando lo mejor de sí para beneficio de otros y no de sus conciudadanos que tanto esfuerzo invirtieron en su formación.

Recordamos que un país sin ciencia es un país sin futuro.

Ciencia Con Futuro

La trampa de los Presupuestos 2017: descubre por qué el gobierno vuelve a estafar a los científicos

En el día de ayer, todos los grandes medios se hicieron eco del borrador de Presupuestos Generales del Estado (PGE) que el gobierno ha publicado para que sea debatido en el Congreso de los Diputados. En lo referente a I+D+i, los medios anunciaban (algunos de ellos a bombo y platillo, véase imagen adjunta) una subida del 4,1% respecto del presupuesto del año anterior. Sí, parecía una buena noticia después de tantos años de recortes y presupuestos congelados. ¿A qué podría deberse? ¿Tenemos que agradecérselo al papel que está jugando Ciudadanos? 

Publicado en la edición digital del diario EL Mundo el 4/4/2017

Como en Ciencia Con Futuro no nos fiamos de nuestros representantes políticos, antes de lanzar las campanas la vuelo decidimos analizar con un poco más. Como se puede apreciar en el gráfico siguiente, la inversión del estado en I+D+i (otros prefieren llamarlo “gasto”) se ha mantenido más o menos constante desde el año 2013, después de los sucesivos recortes realizados por los gobiernos del PSOE (años 2010 y 2011) y el PP (2012 y 2013). De hecho, se puede ver un ligerísimo incremento en los últimos años. Por otra parte, esta partida se divide en dos grandes grupos: la partida para I+D+i civil y la partida para I+D+i militar. En el gráfico se aprecia que la partida de I+D+i militar ha continuado su lento pero inexorable declive, mientras que la partida civil se sostiene. ¿Estamos de enhorabuena? ¿Se ha terminado la crisis en la ciencia española? A estas preguntas tenemos que responder con un rotundo NO.

Presupuestos Generales del Estado 2004-2017. Partidas dedicadas a I+D+i.

En primer lugar nos tememos que la reducción del gasto militar en I+D+i esté relacionado con las recientes declaraciones de la Ministra sobre incrementar el presupuesto de Defensa hasta el 2% del PIB, por culpa de los acuerdos tomados en el seno de la OTAN (cuyo estricto cumplimiento es exigencia de la administración Trump. Hay que recordar, que la inversión española en I+D+i es del 1.23% del PIB en la actualidad. Además, es conocido que la partida de Defensa se incrementa de forma extemporánea cada año con estivalidad y alevosía, sin que ese incremento sirva de mejora para las condiciones de trabajo de los soldados y marineros.

Si seguimos profundizando en los datos, podemos ver que la partida de fondos de I+D+i civil se subdivide, a su vez, en fondos financieros y fondos no financieros. Los primeros son los que se emplean para dotar de crédito a las actividades de I+D+i que se realizan en la empresa española. Esto es muy loable, el problema es que todos los años, una gran parte (hasta el 50%) de estos fondos se queda sin gastar. Por otro lado, se encuentra la partida no financiera, es decir la I+D+i pública, que incluye gastos corrientes, nóminas, programas de I+D, becas, contratos, proyectos de investigación, mantenimiento de edificios, etc, se gasta prácticamente en su totalidad. Pues bien, los PGE2017 presentados por el gobierno incluyen un incremento del 9.2% en el gasto financiero (el que no se gasta en su totalidad) y vuelve a reducir el gasto no financiero en un 2.3%. O dicho de otro modo, otro recorte más para la ciencia pública. Y es que es muy goloso poder incrementar la inversión total en I+D+i si gran parte de ese incremento se va a devolver a las arcas públicas sin haberlo gastado.

Presupuestos Generales del Estado 2004-2017. Partidas dedicadas a I+D+i civil.

 

La reducción relativa de la partida no financiera respecto a la financiera ha sido práctica común en los últimos años por los dos partidos que han gobernado, PSOE y PP. Incluso en la época en la que se incrementaban los presupuestos totales, se hacía sobre todo en la partida financiera, despreciando cada vez más la I+D+i pública. Como puede verse en el siguiente gráfico, la partida no financiera ha pasado del 75% de toda la inversión estatal al actual 40% de forma sostenida. Volvemos a insistir, que es de ese 40% del que se obtienen los fondos para los sueldos de nuestros científicos en todas las escalas, las infraestructuras, los proyectos de investigación. 

Presupuestos Generales del Estado 2004-2017. Porcentaje relativo de partidas financieras y no financieras.

¿A qué se debe el incremento del 9.2% en la partida financiera de los presupuestos presentados? Aunque no tenemos constancia de ello, parece que estaría muy relacionado con la única de las cinco medidas estrellas que el Partido Popular acordó con Ciudadanos que será puesta en marcha, la Red Cervera de Transferencia Tecnológica. Sobre dicha red, ya hablamos en Ciencia Con Futuro cuando analizamos en acuerdo. Textualmente decíamos que
Una medida necesaria, independientemente del nombre que se le dé, es favorecer la transferencia de conocimiento entre organismos públicos y privados. Pero no es ésta exactamente nuestra fórmula idónea, ya que parece estar orientada a la creación de centros mixtos que se rijan por el sistema público y privado al mismo tiempo. Nos preocupa pensar cómo podría desarrollarse eso, dadas las políticas del gobierno actual en materia laboral y el trato que ha dado al sector público. ¿Nos esperan jornadas interminables con contratos basura? ¿Criterios de productividad y efectividad, del sector privado, con fondos públicos recortados? Creemos que hay otras fórmulas más efectivas de poner el conocimiento generado en Organismos Públicos de Investigación y Universidades al servicio de la sociedad a través del sistema privado.
Ahora nos tememos que nuestras predicciones se cumplan, ya que los PGE 2017 incentivan este tipo de I+D+i en detrimento de la pública, en la que, pese a sus defectos, el control en materia laboral es más exhaustivo. Realmente no esperábamos otra cosa de estos dos partidos, que ya obtuvieron algunas de las calificaciones más bajas cuando analizamos sus programas electorales.
Estos presupuestos resultan por tanto engañosos, pero cuando uno se sumerge en sus vericuetos se da cuenta de que son básicamente continuistas, ya que persiguen el progresivo desmantelamiento de la ciencia pública en favor de la innovación privada, convirtiendo a los Organismos Públicos de Investigación en meros agentes suministradores de servicios de desarrollo e innovación. De esta forma, el estado olvida que la ciencia es más que el desarrollo de nuevos productos y servicios con fines comerciales. Olvida que invertir en ciencia es mucho más que hacerse ”accionista” de un proyecto que se diseña hoy para tener aplicaciones comerciales mañana por la tarde. Si queremos ser un país serio que se preocupe por el bienestar de sus ciudadanos, nuestra ciencia tiene que estar cimentada en bases fuertes y duraderas y eso implica tiempo, esfuerzo y recursos que solo se pueden asegurar a largo plazo desde el sector público.
Como veis, nos sobran los motivos para apoyar la Marcha por la Ciencia del día 22 de abril.

Apóyala tú también.

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Llamamiento a la Marcha por la Ciencia en Sevilla

Los múltiples promotores de la Marcha por la Ciencia llamamos a la ciudadanía a comprometerse a destacar y compartir los valores de la Ciencia. Queremos trabajar para hacer de la práctica de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación una actividad abierta e incluyente, para que la Ciencia contribuya al mayor y mejor bienestar de nuestra Sociedad y para asegurarnos de que la evidencia sólida, obtenida a través del método científico, sea la base de desarrollo de las acciones políticas. Los promotores de la Marcha por la Ciencia en Sevilla nos comprometemos a:

  • Construir una comunidad científica en España y el mundo que trabaje para el bien común de la sociedad.
  • Fortalecer la necesaria labor de comunicación y divulgación de la actividad investigadora para hacerla llegar a toda la ciudadanía.
  • Asegurarnos de que nuestros responsables públicos tienen a su alcance y emplean los mejores datos científicos y el mejor asesoramiento de expertos posible.
  • Apoyar a los investigadores que se esfuerzan en divulgar y trasmitir los hechos científicos frente a la proliferación de pseudociencias y alarmismos fomentados por intereses espurios. Denunciar la censura o castigo por difundir la evidencia científica, allá donde se produzca.
  • Hacer políticamente responsables a aquellos gobernantes que conscientemente adopten políticas que ignoren, ataquen o desvirtuen los hechos comprobados científicamente.
  • Luchar contra toda forma de discriminación o explotación en la Ciencia y en la Sociedad.
  • Asegurar a todas las personas el acceso a la carrera investigadora y a los beneficios de la investigación científica.
  • Luchar por el establecimiento de un Sistema Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación basado en el mérito, que desprecie la discriminación y la endogamia y sirva al bien común.
  • Defender el derecho de todos los niños a una Educación científica de calidad y que les permita enfrentarse con datos a los desafíos científicos, tecnológicos y sociales del mañana.
  • Estimular la participación de la sociedad en la definición de las prioridades investigadoras y en la gobernanza de la Ciencia española.
  • Transmitir los valores de la curiosidad, la libertad de expresión y el pensamiento crítico como capitales en una sociedad con futuro.

El próximo 22 de abril, Día de La Tierra, nos manifestaremos, junto con muchas otras personas, científicas o no, en multitud de ciudades, para reclamar nuestro derecho como sociedad a construirnos un futuro donde los datos pesen más que los intereses. Un futuro en el que el conocimiento científico se emplee para beneficio de la mayoría social y en el que cualquier joven pueda emprender una carrera investigadora libremente y con garantías. Nos manifestaremos por innumerables razones individuales pero agrupados alrededor de la idea de que la búsqueda del conocimiento sostiene un bien común esencial.

Apoya las Marchas por la Ciencia asistiendo a la más cercana a tu localidad. Por el momento están confirmadas marchas o eventos en Sevilla, Madrid, Barcelona y Girona.

Si vas a asistir a la marcha en Sevilla, apúntate en nuestro evento https://www.facebook.com/events/1791752061144868/

Sin Ciencia no hay Futuro

Éstas son las razones de este científico para acudir a la #MarchaPorLaCiencia. ¿Cuál es la tuya?

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca marcó un antes y un después en la política nacional e internacional de los EEUU. Sin embargo, uno de los mayores ataques de este nuevo gobierno (poco publicitado por los medios, fuera de los puramente científicos) es la pérdida de legitimidad para este nuevo equipo de las políticas científicas antes aplicadas en EEUU, que ha sido siempre punta de lanza mundial en la ciencia moderna. La llegada de Donald J. Trump supondrá por primera vez cuantiosos recortes en investigación científica y el abandono de muchas políticas y convenios, las más marcadas, el cambio climático o la carrera espacial. Por esto, la Ciencia Norteamericana se ha puesto en pié de Guerra y ha decidido convocar el día 22 de Abril la ‘March for Science’ coincidiendo con el Día de la Tierra https://www.marchforscience.com/.

Pero ¿y en el resto de países? Muchos países han decidido sumarse a esta marcha, a sabiendas de que la política científica en Estados Unidos tiene un peso global que pocos pueden negar (hay 427 marchas “satélites” convocadas). Pero ojalá fuera solo eso.

En España tenemos mucha experiencia en lo que a políticos ninguneadores de la Ciencia se refiere, sobre todo en los últimos 9 años, los 4 de Zapatero, y los 5 de Rajoy. Más de un 40% de recortes en la inversión pública en I+D+i, suspensión de partidas que han obligado al cierre de centros y la cancelación de proyectos, el deterioro de nuestro sistema de predoctorales (aún sin solucionar), son solo tres de los muchos agravios que ha venido sufriendo el sistema científico español.

Voy a enumerar algunas de las razones por las que voy a acudir a la marcha del 22 de Abril en nuestro país, y espero que Sevilla sea solo la primera de las ciudades que oficializa su presencia en este evento https://www.facebook.com/events/1791752061144868:

  • Porque somos la cuarta economía de la Zona Euro, pero la decimoséptima en investigación.
  • Porque estoy HARTO de ver cómo mis compañeras deben elegir entre continuar en la Ciencia o ser madres.
  • Porque no puedo soportar seguir separándome de mis colegas investigadores y técnicos que comienzan a asentar sus vidas, para siempre, muy lejos de España.
  • Porque España ha invertido una gran suma de dinero en nuestra formación y quiero tener la oportunidad de devolverle el esfuerzo a mis conciudadanos.
  • Porque tenemos TALENTO, pero por desgracia acaba produciendo, patentando, e inventando fuera.
  • Porque no ha existido ningún país próspero que no haya sido a la vez una potencia científica en la historia de la humanidad.
  • Porque los países ricos no invierten en ciencia porque son ricos, sino que son ricos porque la Ciencia nunca dejó de ser prioritaria para ellos.
  • Porque quiero contribuir a solucionar los problemas del siglo XXI y hacer a España protagonista de esos logros.
  • Porque no podemos pedir que la sociedad y los partidos políticos valoren a la Ciencia si no somos los científicos los primeros en dar a conocer nuestra valía.
  • Porque la cura del cáncer, del SIDA, de la obesidad, la diabetes, la malaria, está aún por descubrirse en algún laboratorio de algún país que decida que la Ciencia es su prioridad.
  • Porque la solución al cambio climático, las energías eficientes y limpias, el fin de las emisiones, y el futuro de los transportes, sigue aún por descubrirse en laboratorios muy alejados de nuestro país.
  • Porque los nuevos métodos participativos, de análisis de datos, y la democracia del siglo XXI aún está por fraguarse, y espero que podamos desde España contribuir al futuro.

En definitiva, porque sin Ciencia estaríamos en el pasado, sin Ciencia no existiría este presente, y no nos quepa duda, que sin Ciencia, NO HAY FUTURO.

Estas son mis razones para acudir el 22 de Abril a la Marcha por la Ciencia, pero caben muchísimas más.

¿Cuál ES LA TUYA? ¿CONTAMOS CONTIGO?

Por favor, difunde y comparte el evento. https://www.facebook.com/events/1791752061144868 y el grupo de Facebook de #ScienceMarchESP https://www.facebook.com/sciencemarchesp/

Autor: Julio Rodríguez Lavado, Investigador en Química Orgánica

La March fo Science en España #ScienceMarchESP el 22 de abril

Estamos tanteando al personal científico y técnico para ver la posibilidad de organizar marchas en España con motivo de la #ScienceMarch internacional.

El día 22 de Abril es la March fo Science en todo el mundo y nos parece que España no puede dejar de ser una de sus protagonistas. Tiene todo el sentido que así sea porque tanto ataque a la Ciencia española bien merece una respuesta. La marcha se celebrará en multitud de ciudades por todo el mundo y nosotros no podemos quedarnos atrás.

Pero no podemos permitirnos un fracaso en las calles. Está en juego nuestra imagen ante el mundo. Os pedimos que deis Me Gusta a la página oficia de Facebook de #ScienceMarchESP https://www.facebook.com/sciencemarchesp/, y que compartáis este mensaje. A partir de este sondeo en redes decidiremos si salir a por todas y convocar una marcha histórica en nuestro país.

¡De ti depende!